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Soldado Amazonense, Aguerrido Combatiente

EL COMPADRAZGO: HISTORIA DE UNA TRADICIONAL COSTUMBRE HUAYACHA

EL COMPADRAZGO: HISTORIA DE UNA TRADICIONAL COSTUMBRE HUAYACHA

Vista frontal de la torre de control del aeropuerto de Mendoza

El compadrazgo es una de las tantas tradicionales costumbres del valle de Huayabamba, que consistía en el compromiso entre dos vecinos o paisanos, amigos o hermanos, para asistirse solidaria y mancomunadamente en lo personal o familiar; este compromiso era como un nivel más al grado de amistad logrado entre los candidatos a compadres. Es por este motivo que es común escuchar decir en el valle “cumpa Shego”, “cumpa Filucho”, “cumpa Calín”, “cumpa Alfredo” y le digo de esta manera por que normalmente a la palabra cumpa le seguía el diminutivo del nombre de la persona.

 

Las formas que empleaban antiguamente los huayachos para comprometerse en relación de compadrazgo eran dos: la primera de manera informal a través de la palabra, es decir se realizaba un compromiso de palabra para ser “cumpas” sin que medie ningún ceremonial; y la otra manera formal a través de una ceremonia que consistía en la entrega de una “hua hua” hecha de harina de yuca, trigo o maíz, o apadrinando a uno de los hijos de cualquiera de los candidatos, en la ceremonia del “lanta cuche”, echada del agua de socorro, sacramento del bautizo, primera comunión o confirmación.

 

La primera de las formas (de palabra) era una manera de exteriorizar el grado de amistad y simpatía por la persona a quien se ofrecía nuestra intención de hacerle nuestro “cumpa” o “cuma”; usualmente se realizaba entre personas pertenecientes a un mismo centro educativo, con personas ligeramente mayores a los solicitantes, en épocas de fiestas patronales, en las faenas, entre vecinos o con personas de otros caseríos o distritos y hasta entre personas de diferentes sexos.

 

El hacer compadre a una persona ligeramente mayor que uno, pretendía tener un mentor o protector quien nos defienda de los “abusivos” que nunca faltaban en los centros educativos o en las fiestas de la vecindad; para esto el que solicitaría el compromiso de compadrazgo, que usualmente era menor en edad que el otro, primeramente se ganaba la amistad, simpatía y confianza  del futuro “cumpita”; una vez ganado su confianza y estando seguro que la otra persona aceptaría, éste le proponía ser “cumpas”. La señal de haber aceptado la proposición era un apretón de manos seguido por un fuerte abrazo y de esta manera quedaba  establecida la relación de compadres, más conocida como “cumpas”, y cuyo trato se prolongaría por los años hasta la muerte de uno de ellos. Era tan fuerte este lazo logrado entre “cumpas” que me atrevo a decir que aún más allá de la muerte, cuando éstos se encuentren en el edén prometido, continuarán siendo “cumpitas”.

 

Recuerdo mucho a los “cumpas” y “cumas” de mi padre y era tan fuerte esta relación que más que amistad se aproximaba a la familiaridad; entre estos “cumpas” y “cumas” se encontraban los hermanos y hermanas de él; y me tomo la libertad de contarles que la relación que llevo con mi progenitor es tan fuerte que este patriarca no dudó en nombrarme cariñosamente, cual envestidura de un Sir ingles,  su “cumpita” y de cuya frase me siento orgulloso.

 

Para las modalidades de la segunda forma, en lo que al compadrazgo con “hua hua” se refiere, los huayachos primeramente seleccionaban al futuro “cumpa”, elaboraban una “hua hua” de harina de yuca, maíz o trigo; si la persona elegida en este caso era una “Cuma”, la forma que se preparaba la “hua hua” era una muñeca; si contrariamente la persona era un “cumpa” la forma era un toro. Una vez que se tenía la “hua hua” toro o muñeca según sea el caso, se buscaba una persona de confianza para que sea el mensajero y lleve la ofrenda, en este caso la “hua hua”, al elegido o elegida.

 

Una vez recibido la “hua hua” por el futuro “cumpa” o “cuma”;  o bien el que enviaba la ofrenda solicitando el compadrazgo o el que lo recibía, organizaba una ceremonia formal que no era otra cosa que la celebración de una fiesta con participación de los familiares y vecinos, y en donde se bautizaría a la “hua hua”. Para esto entre ambos candidatos a “cumpas” o “cumas” fijaban la fecha y buscaban la “banda de músicos” que amenizará esta fiesta ceremonial; así como a un vecino que usualmente se encargaba de celebrar este compromiso y hacía las veces de sacerdote para el bautizo de la “hua hua”.

 

Era costumbre vestir a la “hua hua” con ropas preparadas para la ocasión y que le amolden a la forma de ésta.

 

El vecino que hacía las veces de sacerdote, se encargaba de buscar a otra persona para que haga las veces de sacristán; pero con la salvedad que en estos menesteres, ambas personas, el seudo sacerdote y su sacristán, tenían que tener fama de graciosos, alegres y sobre todo que hagan reír a la concurrencia.

 

La ceremonia de bautizo de la “hua hua” se realizaba a la media noche, para esto el seudo cura y sacristán se conseguían sabanas blancas y fungían de sacerdote y acolito; buscaban un nombre gracioso para la “hua hua”; invitan a los futuros “cumpas” a salir al medio del “salón” y dan inicio a la ceremonia. El imitador de sacerdote parte  la “hua hua”,  se come la cabeza y las piernas la entrega a su sacristán para que se las coma, si prueban que está agradable terminan de comérselo entre los dos y sólo entregan las ropas que viste la “hua hua” a los compadres. Luego de esta emotiva y jocosa  ceremonia, la fiesta continuaba hasta los primeros rayos de sol e incluso se prolongaba hasta bien entrada la mañana.

 

Para el bautizo, “lanta cuche”, primera comunión o confirmación de los hijos; los padres del niño o niña a apadrinar escogían entre los posibles candidatos apadrino de entre las personas del vecindario o de otro caserío o distrito; la elección recaía usualmente en un vecino o familiar de notable personalidad y que sea reconocida socialmente por sus dotes o virtudes, o por su opulencia económica; muchas de las veces, dependiendo de que si el infante podía elegir,  dejaban que fuera él quien eligiera a su padrino. Para el “lanta cuche” se escogía normalmente a una persona que cuente con la suficiente capacidad económica para cumplir cabalmente con el pago de la “banda de músicos”, la comida y el “trago” que implicaba la ceremonia.

 

A manera de dar a entender como se realizaban los compadrazgos, he tratado de transcribir una historia narrada por mi padre y que con profunda satisfacción transmito a ustedes queridos paisanos y amigos.

 

Marcos, un huayacho hidalgo y de nobles sentimientos, quien era respetable en el vecindario por sus paisanos, era muy amigo de don “Mosha”, un vecino del caserío donde vivía el primero de ellos, y dada la amistad sincera fortalecida a lo largo de los años desde que eran infantes, ha decidido hacerle su “cumpa”, para ello a escogido a su “cumpa” “Nando” para que sea el mensajero y quien lleve la “hua hua”, esta petición entre estos dos mozalbetes mendocinos concerniente a la mensajería, sucedió una noche tibia de luna llena, mientras departían a la luz de las luciérnagas y el cantar de las chicharras, los grillos y la lechuza, que de rato en rato rompía el silencio de la noche.

 

Marcos salió de su casa, alumbrado por la luz de la luna, porsiacaso portaba su linterna Eveready, mientras que del hombro derecho colgaba su fiel acompañante de aquellas noches mendocinas, su radio marca “Internacional” con estuche de cuero; se dirigió con dirección a la casa de su “cumpa” “Nando”, abrió la “tranca” de tres palos y siguió su camino acompañado por la tonada de un “San juanito” ecuatoriano, preámbulo de las risas y anécdotas que esa noche departiría con su “cumpa” “Nando”. Las chicharras, grillos y demás bichos nocturnos, hacían coro mientras sonaba la música y contribuían a dar ese matiz que las noches mendocinas adquieren en noches de luna llena.

 

La casa del “cumpa” “Nando” no estaba tan distante por lo que luego de unos minutos llega nuestro amigo Marcos y se apresta a llamar a su buen “cumpa”.

 

·            Fifififuiiiiiiiiiiiii –Se deja escuchar el silbido de Marcos llamando a su cumpa Nando, alertando a “tishnao” y a la “jardinera” quienes ladrando salen a darle el encuentro.

·             Fifififuiiiiiiiiiiiii –Contestaba “Nando” al reconocer el silbido de su “cumpa” Marco.

·            Quieto “quishques” “quichacientos” ¿Ya no me reconocen? –Decía marcos calmando a los dos perros que habían salido a su encuentro; mientras éstos al  verlo y reconocerlo movían frenéticamente la cola y daban saltos tratando de alcanzarlo como si pretenderían besar su rostro varonil, producto de las faenas diarias en la chacra.

·            ¿“Quepes haceste cumpita” por acá? –Preguntó “Nando”

·             Aquí como “veste” pues “cumpita” viniendo a “mentecatear” un “rratito” –Contestaba Marcos

 

Así los “cumpas” se instalaron en la “tranca” que daba ingreso al patio de la casa de “Nando”, Marco sentado sobre el palo superior, giraba el dial de su radio buscando una emisora que transmita alguna música de moda, mientras Nando espantaba los zancudos que habían comenzado a “zumbar” cerca de su oído.

 

·            Ahí, ahí, “Ahíshito” “déjestelo “ “cumpita” esa “dianita” está “bacán”, me hace recordar a mi “cholita” “lenchito” –Decía “Nando” mientras se abalanzaba a agarrar la mano de Marco que giraba el dial, pretendiendo impedir que cambie de emisora.

·            Ya, ya, “cumpita” no se moleste si no su cara se va poner “shicracha”, mejor vamos hablar para lo que he venido, quiero que me “apoyeste” con llevarle la “hua hua” al “Mosha” para que sea mi “cumpa” igual que usted –Decía Marcos pidiéndole a “Nando” para que sea el mensajero quien lleve la petición de compromiso a su vecino “Mosha”.

·           Hay cumpita ya “quereste” que le “alcahuetee” con el “Mosha”, esta bien “cumpita” pero eso lo va a costar ah, en compensación usted va tener que ser mi “alcahuete” y llevarle unos “recaditos” a mi “lenchito” –Contestaba “Nando” ante la petición de Marco

·            Ya “cumpìta”, “choqueleste” con la “lluqueta” –Decía Marco pidiéndole a Nando chocar los puños de la mano izquierda en señal de compromiso de honor.

 

De esta manera Marco expuso su intención de comprometerle a su “cumpa” “Nando” para que sea el mensajero, mientras iban conversando y escuchando unos huaynos carnavalescos de Cajamarca, disfrutaban de un cigarro hecho con las hojas de tabaco que Marco había cosechado de la planta de tras de la cocina de sus padres, además de esta manera espantaban a los zancudos; el humo de aquel cigarrillo se perdía a la luz de la luna, los “ninacuros” revoloteaban cerca del cigarrillo cada vez que estos “simplones” aspiraban el mismo.

 

Transcurrido unos días y hecha la “hua hua”, esta vez fue en forma de toro debido a que era un “cumpa” el que se pretendía tener, escogido el día, “Nando” se fue en busca de “Mosha”.

 

·             “Cumpita” “Mosha” he venido “mandao” por mi “cumpa” Marcos para ofrecerle esta “hua hua” y a pedirle que “seaste” su compadre –Decía Nando mientras estiraba la mano para entregar la “hua hua”

·            Gracias “cumpita”, este toro se parece a mi “bermejo”, esto hay que celebrar, me “esperaste” un “rratito” para sacar un “huashpaicito” que tengo “guarrdao” en mi “altillo” –Decía “Mosha” en señal que había aceptado y pidiéndole a “Nando” que le espere para que brinde una copa de aguardiente en gratificación por haber sido el mensajero.

·          Salud cumpita –Decía “Mosha” quien había regresado y se había servido un “copetón” de aguardiente en su “pate” especialmente preparado para libar ese elixir de la vida llamado “huashpay”.

 

Luego de brindar dos o tres copas “Nando” se despidió y salió con dirección a la casa de su “cumpa” Marcos; mientras recorría el trayecto, cogió una naranja “negrita” de una planta que se ubicaba al borde del camino, arrancó dos hojas tiernas y los puso en el bolsillo de su camisa, partió la naranja en cuatro pedazos y uno a uno fue engullendo aquella dulce fruta; luego de terminar a saborear la naranja, llevó la mano al bolsillo de la camisa y agarrando una de las dos hojas que había depositado allí, se la llevó a la boca para colocarla delicadamente entre los labios, comenzó a soplar suavemente y dejo fluir una tonada cual profesional del saxofón, la canción elegida era una de esas músicas de moda del “Jilguero del Huascarán”; apenas llegó a la “tranca” que daba ingreso al patio de la casa de su “cumpa” Marcos, retiró la hoja de los labios y silbó:

 

·               Fifififuiiiiiiiiiiiii

 

Marcos que había escuchado el silbido se asomó a la tranca y luego de saludarle cordialmente recibió la noticia de que su petición había sido aceptada y que pronto tendría un “cumpa” nuevo.

 

Una vez reunidos los candidatos a “cumpas” (Marcos y “Mosha”) acordaron la fecha, la “banda de músicos” que amenizaría, los invitados y se repartieron los gastos que ese “fiestón” representaba.

 

El local elegido era una de las salas de un vecino, en virtud a que por ser la más grande del vecindario, era normalmente utilizada como salón de fiestas. Esa noche dos lámparas “Petromax” a kerosén colgaban del balcón del local para alumbrar  la llegada de los asistentes, don “Alsha” llegó con una lámpara más y la colocó dentro del salón de baile, con esta sumaban cuatro.

Los invitados iban llegando en grupos de tres, cuatro o más personas, esto debido a que los vecinos que vivían por un determinado sector pactaban para acompañarse y llegar juntos a la fiesta; esa noche las luciérnagas empalidecieron y es que los caminos que conducían a la casa de don “Mando”, lugar donde se celebraría la fiesta, de rato en rato se veían iluminados por la luz de las linternas que alumbraba los pasos de algún “fiestero” que se dirigía a la fiesta; a lo lejos se escuchaban los silbidos, el bullicio y las carcajadas que hacían los grupos de asistentes mientras apresuraban el paso para llegar a la fiesta.

 

En el corredor de la casa, donde siempre permanecían tendidos dos troncos grandes de morocho, trabajados para darle una forma casi cuadrada y que hacían las veces de  “bancos”, los asistentes conforme iban llegando se habían sentado para esperar al inicio de la fiesta; ahí se veía a “lenchito”, Eutimia, charito, Rosa, Tula, Dorila y demás buenamozas que habían hecho grupo y departían anécdotas o trataban de sobresalir entre las demás, luciendo sus vestimentas compradas para la ocasión. Más allá se ubicaba Calín, Pedro, Shego, Isha, “Jesho” entre otros mozalbetes que entre chisme y chisme miraban atentamente los movimientos de las damiselas ubicadas en el “banco”.

 

Los futuros compadres se encontraban presente desde temprano para recibir a los invitados, además ellos eran los anfitriones y tenían que estar primero que nadie, viendo que todo salga bien como lo habían planeado.

 

·           Cumpita no viene la “banda” creo que ya nos han fallado, ya van a ser las 8:00 de la noche –Decía don Marcos a su futuro “cumpa” “Mosha”

·          No “digaste” eso “cumpita”, Dios no lo quiera si no nos friegan el “fiestón” –Contestaba “mosha” dejando ver la preocupación en su rostro.

 

Apenas había terminado de hablar “Mosha” cuando la banda de músicos “los muelones de cucho” hizo su aparición por la “tranca” del patio de don “Mando”, tocando una “diana” que acostumbraban tocar en señal de victoria (especialmente en los reñidos partidos de futbol inter distritos y/o caseríos), un grito de alegría invadió el patio de la casa acompañado por tres ¡Hi Hip! ¡Ra! Y al son de los aplausos de los asistentes los músicos fueron entrando al salón sin dejar de tocar aquella tonada contagiante y se ubicaron en la parte delantera de la sala.

 

Una vez que ingresaron todos los asistentes, la banda de músicos que dejaba escuchar  melodías de moda y que pareciera fueran mágicas ya que apenas uno las escuchaba, solito los pies comenzaban a bailar y uno se contagiaba de la alegría de la gente.

 

·            Cumpita “recuerdaste” que yo le he echo el favor de ser su mensajero y usted “haste” “chocao” conmigo para que me “hagaste el bajo” con la “lenchito”, “ahorita” es el momento, “vayaste” y “alabemeste”, “digastele” cosas bonitas de mí –Decía “Nando” a Marcos, haciéndole recordar aquel compromiso pactado días antes y pidiéndole que le converse a “Lenchito” sobre su persona para convencerle de que era un “buen partido”.

·            Hay cumpita ya me “haste” visto con cara de alcahuete, pero que vamos a hacer pue he “chocao” con usted y palabra es palabra –Contestaba Marco en señal de que cumpliría con su promesa.

 

En eso hizo su aparición el “Ega” y habiéndose enterado del acuerdo de estos dos huayachos, y de las intenciones de “Nando” comenzó  a dar ciertos consejos amatorios y de cómo conquistar a una buenamosa huayachita; por su parte Marcos al escuchar los consejos de “Ega” sonriendo burlonamente y sacando pecho dijo.

 

·               Tay estos “muchillos” inútiles no saben “choliar”, yo los voy a enseñar como se “gilea”

 

Se acercó sigilosamente hasta donde estaba una hermosa huayachita de nombre  Enith y tocó ligeramente el hombro derecho de esta moza, salio presuroso de la escena y casi corriendo se acercó donde sus dos amigos que lo esperaban y miraban fijamente de cómo el autodenominado “maestro” de las artes amatorias Marco, enamoraría a esta buenamoza mendocina, como pretendiendo aprender las técnicas de conquista que según el dominaba.

 

·             Ya vieron, así se “gilea” “dañaos” –Dijo Marcos a sus amigos, mientras sacando pecho se arreglaba el cabello que se había despeinado por salir casi corriendo después de haber tocado a Enith.

 

Como podrán apreciar queridos lectores, como era la ingenuidad de nuestros paisanos que el sólo hecho de tocar a una damisela, era suficiente para decir que era su “costilla” o que  el corazón de esta agraciada huayacha “zapatearía” por aquel “machito” que oso tocarla.

 

De mi parte creo que este “bolsudo” “carayashca” de Marcos, mal imitador de un don Juan de acequia, quien pretendía ser un maestro en el “gileo” y según el mismo decía ser el terror de todas las “hembritas” de Mendoza; no hacía otra cosa que sonsear y confundir más de lo que estaban a sus dos amigos; además es sabido que era uno de los que paraba escondido en los cafetales contiguos a las casas de las huayachas de las cuales se había “templao”, sin importarle que los zancudos hicieran un banquete de él y que las hormigas “negras” le piquen dejándole más de una “mota” en su cuerpo. Por lo demás, cualquier parecido con la realidad es purita coincidencia (servido amigo “chancho”, tu sabes a lo que me refiero)

 

Así transcurrió el baile hasta que las agujas del reloj marcaban casi media noche, nadie sabía aún, a excepción de los nuevos cumpas, quienes habían sido solicitados para hacer las veces de cura y sacristán; “el gasparín” (singular sobrenombre con el que se le conocía a uno de los vecinos y asistentes de la fiesta) y don “Vico” se habían escurrido de la fiesta sin que nadie se percate.

 

De pronto la banda de músicos dejo de tocar las melodías del momento y comenzó a tocar un tema  característico con el cual se acompañaba al patroncito  “San Nicolás” y a la virgencita “mama Naty”, haciendo su aparición por la puerta del salón “gasparín” y “Vico”, ataviados con una sábana blanca que les cubría desde la cabeza y que simulaba las vestimentas de un sacerdote, provocando las risas y burlas de la muchedumbre.

 

·            Reciban la bendiciones queridos hermanos –Decía “gasparín” con esa voz aguardentosa producto de las más de dos botellas de “champán de guardia” que había tomado en lo que va de la noche, mientras metía la mano en una “patecito” con aguardiente y sacándolo lo sacudía entre los presentes, imitando cuando el “cura” riega agua bendita dando la bendición a los feligreses en una misa.

·           Ay “cumita” “Paty”, esa sabana me parece conocida, yo tengo una igualita –Decía doña Estela señalando a la sabana que cubría a “gasparín”

·            “Cumila linda”,  “a verr” “vaiste” a  “echaler de menos” si no es de usted, yo le visto al “gasparín” subir a su “alto” y entrar a su dormitorio creo –Contestaba Paty

 

“Gasparín” era un tipo picaro, gracioso y osado, y en un descuido de don Mando y doña Estela, mientras éstos disfrutaban de las alegres tonadas de la fiesta, había subido al dormitorio de la pareja de esposos y cogió la sábana  que cubría la cama matrimonial, se la puso sobre su cabeza y bajo a la fiesta a dirigir la ceremonia de bautizo de la “hua hua”; doña Estela que había constatado que efectivamente era su sabana, no le quedaba otra que hacerse de la vista gorda, total la celebración no podía verse opacada por aquella palomillada, además “gasparín” venía a ser compadre de ella y su esposo, por lo que no había por que desconfiar de este osado parlanchín.

 

·             Salgan del “shunto” y acercaus hermanos mios al centro del salón -Dijo “gasparin” con voz entre aguardentosa y ceremonial, tratando de imitar el acento español con el cual hablaba el cura del pueblo.

·             Amén –Contestaba su seudo sacristan “Vico”, colocandose las manos juntas a la altura del pecho e inclinando la cabeza ligermanete en señal de devoción.

·             Traiganme la “huahuita” para bendecirlo -Proseguía “gasparín”

·             Amén –Volvía a contestar en que fungía de sacristan “Vico”

·             Yo te bautizo en nombre de “taitito Dios”, de los “bolsudos”, de los “roshas” y de todas las “tilumas” aca reunidos...En el nombre del Pedro, del “rigo” y del santicimo espanto –Decía “gasparín” haciendo la señal de la cruz pretendiendole darle ese matiz gracioso caracteristico de estas celebraciones.

·             Amén –Seguía “Vico”

·             Chao “cumpita” no “sabeste” decir otra cosa que amén, mejor “quedeste” “callao”, me “estaste” malogrando mi misa –Decía “gasparín” a su seudo sacristan  “Vico”

·             Ahora a repartirse la “huahuita” –Continuaba con la ceremonia el “gasparín”

·             Yo como cura me toca su “copete” y la “cunga” de este buey “barroso”, para mi cumpa “Vico” sacristan de “purita cepa” venido “recientito” de Roma y enviado por el “papá santo”, le doy las patas con todo y “casco” –Proseguía el seudo cura “gasparín”

·             Y para mi “quepes” me vas a dar padrecito –Preguntaba Marco al supuesto cura

·             Usted “cumpita” vas a tener que hacer otra “hua hua” por que esta como para “llushpirse” los dedos y no pienso dejarlo ni un “pitcito” –Contestaba “Gasparín” haciendo saber a Marco que por estar rico la “hua hua” no le dejaría nada.

·            Ya quedense con la “rropita” de la “hua hua” y dense la mano y abrasence –Ordeno el supuesto sacerdote

 

Y levantando la mano tal como lo hacen los sacerdotes católicos para dar la bendición, comenzó a hacer la señal de la cruz a brazo medio extendido, dirigiendolo hacia los recientemente bautizados como compadres, mientras dejaba escuchar esta ceremonial  frase:

 

·            Yo les declaro marido y mujer hasta que la muerte los separe –Profirió “gasparín” confundido por el estado de embriaguez en el que se encontraba.

 

La muchedumbre  apenas “gasparín” termino de decir esta última frase, dejó escapar una descomunal carcajada que se prolongó por espacio de varios minutos, y es que “gasparin” no lo había hecho intencionalmente sino que fue producto de su embriaguez.

 

·             Ay diosito lindo “queps” has dicho “cumpita” “gasparín”, ya nos casó este “condenao”, “cumpita” “Mosha” –Decía Marco a su recientemene bautizado compadre, por la burrada que acababa de hacer el “gasparín”

·             Chao “caracho”, creo que ya la “fregue”, yo pense que era un casamiento –Decía el “gasparín” volviendo un poco a la lucides, producto de las carcajadas burlonas de los presentes.

·             Buena cumpita “gasparin” “acabaste” de casarles a ese par de “roshas”, “echeleste” un “huashpaicito” más para que “agarreste” valor y se le paseste el susto por “fregarla” –Decía alguno de los presentes, acercando un “patecito” con aguardiente al “gasparin”

 

Terminada la ceremonia, la banda de músicos comenzó a entonar aquella diana caracteristica que entonaban en señal de victoria y con la cual había hecho su aparición en la fiesta, con esta tonada celebraban el compadrazgo nacido entre esos dos amigos de anataño.

 

Recuperada la calma, los presentes continuaron bailando hasta el amanecer al compas de  la banda “los muelones de cucho”; mientras el “gasparín” quien había bebido el afrodisiaco “huashpaicito” hasta quedar totalmente borracho, dormía pácidamente en el corredor trasero de la casa, “arrimadito” a la chancha “polanchina” de don “Mando”  que también dormía en ese sitio; y así chancho y “burro” (por la burrada que había hecho), estos dos “animalitos de Dios” se acurucaban para mantenerse calientitos, bajo ese cielo azul lleno de estrellas que solía verse en noches de luna llena en nuestro querido valle.  

 

TERMINOLOGÍA

 

Aishito.- Ahicito, cerca

Altillo.- Granero

Alsha.- Diminutivo de Alcibiades

Arrimadito.- Juntitos

Aste.- Hacerte

Bolsudo.- Persona que viste ropas holgadas, aquel que le queda grande la vestimenta que lleva puesta

Calín.- Diminutivo de Carlos

Carayashca.- Cara sucia, desvergonzado

Casco.- Pezuña de los animales

Chocao.- Chocado

Choliar.- Enamorar

Choqueleste.- Coloque usted

Copete.- Parte alta de la cabeza

Copetón.- Copa grande

Cunga.- Cuello

Cumpa, Cuma.- Compadre, comadre

Dejestelo.- Dejelo

Dianita.- Música entonada en señal de victoria, especialmente cuando se enfrentaban los equipos de futbol y uno de ellos metía un gol.

Ega.- Diminutivo de Edgar

Espereste.- Espere usted

Gilea, giliar.- Enamorar

Hua Hua.- Pan en forma de toro o muñeca, hecha de harina de yuca, maíz o trigo

Huashpay, huashpaycito.- Aguardiente de caña

Lantacuche.- Corte de pelo

Lenchito.- Diminutivo de Leonor

Lluqueta.- Izquierda

Llushpirse.- Lamerse

Mando.- Diminutivo de Anaximandro

Mosha.- Diminutivo de Moisés

Muchillos.- Muchachos chicos

Nando.- Diminutivo de Fernando

Ninacuros.- Luciernagas

Papa santo.- Termino con el cual los huayachos se dirigen al máximo representante de la iglesia católica, el Papa

Pate.- Especie de calabaza que utilizan los huayachos a manera de pocillo, para servirse liquidos (cafe, limonada, aguardiente)

Quepes.- Qué pues

Quishques.- Cachorros, perros

Quichaciento, quicha.- Diarrea

Recuerdaste.- Recuerde usted

Rigo.- Diminutivo de Rigoberto

Rosha.- Maricón

Seaste.- Sea usted

Shego.- Diminutivo de Segundo

Shunto.- Arto, bastante

Taita Dios.- Padre Dios

Tay.- Término utilizado por los huayachos y que denota asco, menosprecio

Templao.- Enamorado

Tilumas.- Mujer de pelo grande y desordenado

Tishnao.- Negro, sucio, ollin que se forma en las ollas por efecto del humo

Tranca.- Acceso a un patio o una chacra, a manera de bloqueo para evitar que salgan o entren el ganado o caballo, y que se hacía a base de tres o cuatro palos los cuales descansaban tendidos equidistantes entre si, entre dos “pretiles” (listones)  ubicados a ambos extremos de los palos.

Vico.- Diminutivo de Victor

 

 

 

 

 

¡¡SACRILEGIO!!, ALGUIEN SE HA ROBADO EL CUERPO DE CRISTO – ANÉCDOTA NAVIDEÑA

¡¡SACRILEGIO!!, ALGUIEN SE HA ROBADO EL CUERPO DE CRISTO – ANÉCDOTA NAVIDEÑA

Vista de la laguna de Huamampata-Rodriguez de Mendoza

 A PEDIDO DE ALGUNOS PAISANOS, HE VUELTO A PUBLICAR ESTA ANECDOTA NAVIDEÑA:

Día 14 de diciembre del año 1990, la sección del 4to. año ha venido deliberando por más de una semana para escoger el lugar desde donde traerán las “champas”, árboles ornamentales, helechos y “huicundos” que finalmente dará forma al “nacimiento” (pesebre) que adornará el templo de San Nicolás.

Monitoreados por la simpática y siempre recordada amiga del alumnado “Miss Amelia”, entusiasta profesora de ingles que calo en mi mente de tal manera que en muchas ocasiones cuando estoy en la ducha, involuntariamente mi subconsciente me apresura a tararear aquella inolvidable canción del “good day teacher, good day teacher, how are you, very well thanks you” y sonrió en silencio recordando aquellas mañanas de ingles, cuando la “miss” no se cansaba de escribir y llenaba una y otra vez la pizarra con sus inolvidables lecciones. Además como olvidar a aquella gentil profesora, si este servidor también fue uno más del staff de chóferes Ad honorem que gustosamente lo transportaba desde su casa al colegio y del colegio a su casa en su incomparable y fiel moto Yamaha 100 color azul; claro que a veces, en complicidad con un compañero de aulas nos “tirábamos la vaca” (faltar a clase), sigilosamente agarrábamos la moto que estaba estacionada cerca al taller de carpintería del TRM y empujándola sin prenderla, para que la “miss” no escuche, lo sacábamos y emprendíamos la marcha rumbo a Huambo, Mariscal u otro lugar; la pobre “miss” a regañadientes tenía que recorrer el trayecto desde el colegio hasta su casa a pie. Bueno, ofrezco disculpas públicas por esta palomillada a mi “miss Amelia” y que el señor la colme de bendiciones.

Retornando al salón de aula del 4to. año, se desarrollaba un dialogo acalorado:

§   Bueno, bueno “panfilos” (como cariñosamente nos llamaba la “miss” cuando estaba ligeramente molesta), en que quedamos, Huarmiaco o Callejón –Decía la “Miss Amelia” refiriéndose a los dos lugares pre seleccionados para traer las “champas”

§   ¡Huarmiaco “miss”! -Decían un grupo de alumnos

§   ¡No!, ¡Callejón “miss”! –Contradecían otro grupo de alumnos

§   ¡Callate callejonino “posheco”! –Pronunciaba algún alumno refiriéndose a otro que procedía del caserío de Callejón.

§   ¡Silence! ¡silence!, ¡seat! ¡seat! (silencio, silencio, sentarse, sentarse) o se deciden o se van a “freír monos en sartén de  palo” –Proseguía la miss, pronunciando su famosa frase patentada por ella.

§   ¡Por último, yo soy la profesora y yo decido aquí! ¡nos vamos a Huarmiaco!

§   No pe miss, y donde queda la democracia que nos ha “enseñao” la profesora Gilma –Profería alguno de los alumnos

§   ¡Qué democracia y democracia!, no me “friegues” con tu democracia, a mi no me vengas con esas tonterías “so panfilo”, eso dile al Hilber “buchón”, a la Gilma al “Shego” a mi no.

§   ¡Ja, ja, ja! –Se escuchaba las risas burlonas de los alumnos que celebraban el singular “apodo” pronunciado por la “miss” hacia uno de sus compañeros.

En esa mañana colegial, la democracia fue apabullada por el autoritarismo de nuestra querida “miss”, que cuando se proponía en algo no había alumno, profesor o “gente” que lo parara. Bueno es así como, por decisión unilateral, el lugar elegido fue Huarmiaco, el día adecuado un sábado por la mañana y la hora convenida las 8:00 am., para burlar al abrasador sol navideño que en esa época se erguía imponente en el azul cielo mendocino; además las “champitas” duraban más cuando eran recogidas en la mañanita. El punto de concentración pactado fue la plaza de armas de San Nicolás, exactamente en el frontis del templo del mismo nombre.

Llegado el día y la hora acordada, poco a poco fueron llegando los alumnos; coincidentemente llegaron tarde aquellos que casi siempre llegaban tarde a clases y que por esa actitud irresponsable tenían que pagar con una hora (correspondiente a la primera hora de clases) de instrucción pre militar a cargo del “vico” o el “chivo”, juiciosos Auxiliares de Educación que no dudaban un instante en hacernos sudar la gota gorda.

§   Miss, no viene el “Lapacho”- Decía un alumno

§   Ese “Quilla”, “manganzón”, como siempre, cree que por que es hijito del Director puede hacer lo que quiere –Pronunciaba algo molesta la miss

§   También falta el “solin”, “el lucho”, “el churrasco” y “el chory” -Afirmaba uno de los mas cumplidores alumnos del colegio T.R.M, a quien prefiero no nombrar por cuestiones de ética.

§   A mi no me acuses hoy “rosquete”, mira bien antes de hablar, “no ves que estoy en tu nariz” –Contestaba algo molesto “el chory”, quien se encontraba presente.

§    Ya, ya dejen de discutir y recojan sus cosas, no vamos a esperar a esa sarta de “quillas” “badulaques”, seguramente están “rroncando” todavía, si no se aparecen que se alisten a recibir su 05 en conducta por “panfilos” –Dijo la miss mientras emprendía la marcha encabezando al grupo de alumnos.

Mientras caminábamos rumbo a Huarmiaco, los olores entremezclados que desprendía el “fiambre” preparado por nuestras abnegadas madres, y el cual estaba celosamente guardado en el fondo de nuestras mochilas o en nuestras “jicras” hechas por nosotros mismos a base de “rafia” o “cabuya”, gracias a las enseñanzas del sabiondo profesor “chato Juver”, nos hacia salivar o más bien como dicen los huayachos, “agüita la boca”.

Atrás quedaba el pueblo de Mendoza, la tibieza de la mañana junto al verdor del paisaje eran fieles compañeros de nuestra marcha, las casitas de los “huarmiaquinos”, en su mayoría, hechas a base de adobe y de tejas contrastaban con el humo blanquecino que desprendía el leño de morocho que atizaba la “tuchpa”; el agradable olor que emanaba de la casa de algún vecino que en esos momentos estaba “cangando” la deliciosa cecina, no era menos que la fragancia del dulce café hecho en cántaro y el cual es típico del valle del Guayabamba (haciendo un paréntesis, déjenme decirlos que no he probado en el Perú, en los diferentes lugares que he recorrido, café alguno que se compare al huayacho y sabor que los supere. ¡Es único!).

Mientras recorríamos el trayecto, los alumnos iban formando pareja o pequeños grupos, en otras palabras los “cumpitas” y a su vez las “cumitas” se habían juntado, algunos murmuraban de lo hermosa que se veía alguna de nuestras paisanas con su garboso caminar, otros de lo cursi que se veía alguno de los citadinos que se habían puesto su vestimenta dominguera como si irían a una fiesta, debe estar “templao” decían; y otros acordaban compartir su “fiambre”, tu me “convidas” una “troncha” de carne y yo te “convido” mi gallina”, expresaban.

Retrazados a unos cuantos pasos, cual “shapingos” que maquinan alguna maldad, caminaban misteriosos la cuadrilla inseparable, “solin”, “lapacho”, “mocoso o churrasco”, “shelico”, “chory” y “torero”. Este grupo de amigos, es gestor de una gama de palomilladas que usted amigo lector ni se imagina, claro que todas son “palomilladas blancas” por así llamarlas, ya que ninguna llego al extremo de la malcriadez o la falta de respeto. Bueno, el hecho es que esta vez se estaban preparando para una más en su haber.

§   “hummmm”, huele “rrico” –Decía uno de ellos

§   “La Nancy ha traído gallina, el José ha traído cecina, el Calín ha traído “llapchita” con carne… - y así sucesivamente iban conversando entre ellos, luego de haber averiguado el contenido de los “fiambres”, con la sagacidad de un agente de inteligencia.

Para llegar al lugar elegido teníamos que cruzar la quebrada de Huarmiaco, para esto luego de caminar cerca de quince minutos siguiendo la carretera Mendoza-Omia, nos desviábamos por un camino de herradura adornado por la exuberante flor de “popelina”, la flor de “sambilla”, el “toje”, la infaltable “guayaba”, entre otros árboles característicos de nuestro rico valle, y en menos de dos minutos se podía apreciar la majestuosidad de la quebrada. Desde allí teníamos que “badiar” y proseguir rumbo al cerro “Huarmiaco”.

El sólo hecho de mencionar esta quebrada, me trae el recuerdo de aquellas cristalinas aguas y que en más de una ocasión aplaco mi sed, y me permitió zambullirme y juguetear, mientras mi madre y alguna de nuestras vecinas, aprovechando los “batanes” de piedra, lavaban la ropa, en virtud a que esta agua dejaba “blanquita” y “linchecita” la ropa. Esto ocurría generalmente algunos fines de semana, cuando el servicio de agua potable se restringía por algún daño ocasionado por las lluvias o cuando se tenía que hacer limpieza de los tanques de almacenamiento.

Transcurrido aproximadamente 40 minutos desde nuestra salida, llegamos al lugar elegido aproximadamente a las 9:30 de la mañana, y a esa hora el Sol inclemente dejaba sentir su calor, muchos ya habían agotado sus “frescos” durante el trayecto y habían reemplazado con las cristalinas aguas de la quebrada Huarmiaco. Una vez en el sitio elegido, y en donde había una pequeña casita de muescas con su pequeño patio, la orden de la “miss” fue tajante:

§   Dejen sus cosas en el corredor y pónganse a buscar las “champitas” -Dijo ella

§   Las mujeres por este lado y los varones por el otro –Proseguía

§   Ojala no “haiga” “jergón” por acá –Decía algún asustadizo alumno

§   No acá no hay nada, sólo hay “ponga” que va a subir a tus “talegas” -Contestaba otro alumno, refiriéndose al “izango”, diminuto insecto de color rojo que gusta alojarse en los lugares más calientes del cuerpo, generalmente en las axilas y los testículos de los varones, originando una irritación en la piel que provoca una comezón de los “mil demonios”.

El ruido característico que emitían los “machetes” al cortar el árbol de la “fruta del paraíso”, u otro árbol ornamental elegido por su belleza para adornar el “nacimiento”, se combinaba con el canto de los “fios”, el “huacamuchacho”, “el tuchquín”, la anguza u otro pájaro que adornan el paisaje mendocino, los que en conjunción con el coro de los bichos (chicharras, saltamontes, etc.) dan vida al día quebrando el silenció y la quietud de las horas.

Mientras todos estaban trabajando, “chory”, “solín”, “churrazco”, “shelico” y “lapacho”, se habían escurrido discretamente y se habían dirigido a la casita, con la única intención de husmear en las mochilas y robar las mejores “tronchas” y “presas” para comérselas.

§    “Llao”, encontré una “tronchasa” –Decía uno de ellos al encontrar una trozo de carne

§    Mira este “illunsho” tiene una “presa de gallina” grandaza, parece que ha sido de “gallo pacla”

§   Ya se jodió a la “camión”, le “rrobao” sus dos “tronchas” –Decía otro de ellos refiriéndose a una compañera que por su contextura gruesa, ligeramente subidita de peso, se había ganado ese sobrenombre.

§   ¡Qué están haciendo! ¡ya se “fregaron” hoy le digo a la miss! –Pronunció Calín al descubrir a los otros que estaban engullendo apresurados la comida de sus compañeros.

§   No seas “rosha”, pareces mujercita, toma una “presa” y no “friegues” – Contestó “chory” alcanzando una pierna de gallina a medio comer a calín para hacerle cómplice y convencerle de que no dijera nada a la miss Amelia.

Luego de cumplir con su cometido, estos inseparables compañeros se desaparecieron del lugar con la misma discreción con que habían llegado; cuando los demás alumnos se concentraron nuevamente en la casita esta vez para disgustar de sus suculentos “fiambres”; se dieron con la ingrata sorpresa que los trozos de carne, piernas de gallina, cecina y todo lo que a carnes se refería y acompañaba a sus fiambres, había desaparecido y sólo les quedaba la “llapchita” con frejol y arroz. La “camión”, que lógicamente era la más afectada, rompió en llanto y hasta amenazó con denunciar, alguna de nuestras compañeras siguieron su ejemplo; por su parte los varones profesaban insultos:

§   Miss algún “conche su vida” “la tragao todito nuestras presas” -Decía alguno de los afectados.

§   ¿Quién ha sido ese “simplón” que ha comido los fiambres?, hasta de mi lo han “llevao” –Indagaba la miss, sin encontrar respuesta.

§   Cree que somos “gafos” para decirle quien se ha “tragao” el “polio” – Decía el “shelico”, mientras miraba a Calín, como si con la mirada lo estaría amenazando para no hablar

§   No pué miss, así no es, mire como lo han “llushpido” mi taper…Pero si lo agarro a ese “jijuna” lo voy a sacar su “ancho” -Pronunciaba el “lapacho”, tratando de disimular la palomillada que acababa de hacer con sus amigos.

§   No te hagas el “opa” so “laparrinrre”, para mi que tu y tu pandilla de pánfilos han sido –Decía la miss dirigiéndose al “lapacho”

§   Miss, yo he visto a dos señores que “han pasao” por acá, seguro que ellos han sido – Decía “solin” tratando de desvirtuar y convencer a los molestos compañeros de que habían sido personas extrañas las que habían sustraído el fiambre.

Luego de comer las sobras que habían dejado “lapacho” y sus “illunshos” amigos, se preparaban para el retorno. Esta vez el trayecto de regreso fue más pesado, debido al “colerón” (cólera) que provocó el que algún malvado se haya comido “las presas” de casi todos los alumnos, incluyendo la de la “miss”. Los alumnos cargaban su ligero “quipe” (carga) de “champas”, helechos y árboles ornamentales que finalmente darían forma al “nacimiento”, y un silencio acompañaba el trayecto; sólo de rato en rato se escuchaba algún molesto compañero que lanzaba una maldición: “malditos, desgraciaos que se han comido mi “llapchita”, ojala les de “quicha”-Decía.

La refrescante agua cristalina de la quebrada de Huarmiaco aplacó la sed y calmo los ánimos de los fastidiados compañeros, y dio paso a las bromas y burlas celebrando los “tropezones” que algún distraído caminante sufría al “chutar” una piedra en el trayecto; al fin y al cabo “lo pasado, pasado” y el niñito Jesús nos va a bendecir porque le haremos su pesebre bien “bacán” y “ticita” y eso es mucho más valioso que cualquier fiambre; se consolaban pensando y hablando entre ellos.

§   “Hay mamacita, que tal “chutazo” le di a esta “caliche”, “lao mi dedito casi le vuelo su uña” –Pronunciaba aquel infortunado alumno al tropezar con una piedra caliza.

§   “A su mare oite”, “que tal “patadón” le has “dao” a la piedra, mira lo has sacado de raíz” –Decía aquel compañero que acababa de observar aquel incidente y hacía referencia a que el agraviado había levantado la piedra al tropezarse.

Al llegar al templo, donde finalmente se construiría el majestuoso pesebre, parecíamos un grupo de “mingas” que bajaba después de una “huahuachada”; claro que en el grupo habían alumnos que demostraban claramente haber “chambeado” y eso se reflejaba en las “manchas” de su vestimenta producto de las resinas de los árboles y en el sudor que al combinarse con el polvo recorría sus rostros dejándoles totalmente “mashcarones”; pero también habían aquellos alumnos “zánganos”, “quillas”, “ociosos” que al mirarles en ese momento, parecían que en vez de haber regresado del “monte” hubieran salido de una fiesta ya que el único vestigio de haber estado juntando “champas” era el color “chaposo” de sus rostros; más su indumentaria seguía impecable, tal cual habían salido de sus casas. Entre estos últimos estaban el “lapacho”, “el churrasco” y algunos más.

Con la finalidad de recobrar fuerzas, los fatigados “chamberos” dejaron a un lado su equipaje y se aprestaron a disfrutar de un reparador descanso. No paso ni cinco minutos cuando la voz autoritaria de la miss nos sacó de nuestro adormecimiento.

§   ¡Ya!, ¡ya! pánfilos levántense, hay que acabar rápido –Decía la miss

§   Llamen a la Abela y a la Enith, que dejen de sus “cucufaterías” y se vengan para acá –Proseguía, refiriéndose a dos de nuestras compañeras que eran las más fervientes creyentes de “taita Diosito” y que en ese momento estaban mirando a la “virgencita María”, al parecer elevando una oración.

§   Donde esta ese “quilla” del “lapacho” y “el churrazco” –Indagaba la “Miss”

§    “ahíshito” están “rroncando”, en la “banca” de atrás – Contestaba algún acusete alumno refiriéndose a que estos dos amigos dormían plácidamente en una de las bancas posteriores de la iglesia.

§   Llámenlos a esos zánganos y que se pongan a ayudar acá, además necesitamos “lomudos” para que coloquen estas ramas pesadas –Continuaba la “miss”.

Así comenzó a levantarse el pesebre, “champita” tras “champita”, árbol tras árbol, hasta que solamente faltaba colocar las imágenes de la sagrada familia los reyes magos y los animales hechos de arcilla.

§    Mira este se parece al “shelico” –Decía burlón “el lapacho” agarrando la imagen del burro.

§    No ese eres tú, por esas “lapazas” –Contestaba “el shelico”

§       Y ahí esta el “huaquito” –Decía “el churrasco” señalando a la imagen del rey mago de tez morena comparándolo con uno de nuestros compañeros, que amablemente se había ganado ese apelativo por su piel morena.

§   Allacito esta la “camión” y “Ahishito” esta la Juana “banco sique” -Proseguían con las comparaciones señalando a las imágenes de la baca y una gallina regordeta respectivamente.

Mientras todos estaban ocupados en levantar el imponente pesebre que adornaría nuestro templo, el avispado alumno de siempre “lapacho” había maquinado una más de sus usuales palomilladas; se había propuesto robar el taper de hostias que celosamente guardaba el “padrecito Antonio”, en una caja de madera empotrada en la pared, al lado derecho del salón principal del templo; para esto él muy vivaracho ya se había percatado que la caja, que siempre permanecía asegurada con llave, esta vez no lo estaba.

Y así fue como este singular personaje (lapacho) cumplió su cometido, y luego de sustraer las hostias que hábilmente había colocado el “cura” dentro de un taper (recipiente plástico), sin que “ninguna alma bendita” se percatara, desapareció del templo para ir a esconderlo en un lugar seguro y disfrutarlo al término del trabajo.

A las 4:00 de la tarde aproximadamente, el pesebre quedó concluido, todos miraban anonadados y entusiasmados su obra por lo hermoso que había quedado, en especial las alumnas quienes tenían mayor devoción que los alumnos hacia “taita Dios”. Ese día el Sol se ocultó más tarde que de costumbre, será por que “Diosito lindo” quiso contemplar por más tiempo aquel majestuoso pesebre, que se erguía imponente reflejando la devoción y el respeto de sus creadores, y en general de todo el pueblo mendocino, hacia el divino “niño Manuelito”.

Luego de contemplar por un largo rato el “nacimiento”, los alumnos se despidieron y se dirigieron hacia sus casas, total había que alistar la ropa para la misa dominical que se celebraba al día siguiente. Poco a poco fueron retirándose, hasta que en la plaza sólo quedaron cuatro o cinco alumnos varones, quienes habían sido seleccionados previamente por “el lapacho” para disfrutar del “pan de Dios” que horas antes él había sustraído del templo.

§    “Quieren probar un poquito de hostia” que le “rrobao” de la iglesia –Preguntaba “el lapacho”

§   “Ya pue” –Contestaban los demás.

§   “Pero no vayan a hablar que yo “le sacao” de la iglesia –Decía el “lapacho”

§   “Ay amito lindo”, y si diosito nos castiga –Decía alguno de los presentes, preocupado por algún tipo de castigo divino por esa mala acción.

§   Come no mas, o no eres hombre so “rosha” –Conminaba el “lapacho” a alguno de los asustadizos palomillas.

Bueno usted bien sabe amigo y paisano, que esta bendita frase “o no eres hombre” era mejor que cualquier pócima energizante y te daba el arrojo necesario para cometer las más duras pruebas de valor; mediante ella te podían inducir a pararte en un “poto” de hormiga, a saltar de un elevado árbol de naranja, a saltar de un segundo piso o a ”tirarte” un clavado desde el “morro” del río Leiva (los que han nadado en las tibias aguas del río Leiva saben de lo que estoy hablando). Esta frase era similar a la “Quien escupe primero”, empleada por los huayachos para azuzar en las riñas y peleas que en nuestra niñez o adolescencia alguna vez libramos, para tal efecto colocaban la mano en medio de los dos contendientes, a la altura del rostro de los mismos con la intención de que uno de ellos escupiera primero y luego retiraban rápidamente la mano, permitiendo que el escupitajo vaya a parar en el rostro del otro retador; de esta manera se iniciaba una pelea entre ellos y era celebrado por los demás.

Hecha la aclaración, la mencionada frase tocó nuestro orgullo de hombre, de “capazotes”, de “guapos” y nos obligó a probar nuestra hombría comiendo la hostia ofrecida por “el lapacho”, desestimando cualquier sentimiento de temor hacia nuestro “taita Dios”. Las hostias sobrantes fueron llevadas por “el lapacho”, a la casa de su abuelita, según él para comérselas con mantequilla.

Al día siguiente por la mañana, la acostumbrada misa dominical se celebraba de lo mas normal; todos los alumnos del 4to. Año estaban presentes; también se encontraban allí las infaltables vecinas mendocinas doña Celia, doña Tula, doña Evangelina, y muchas más que si me atrevo a nombrarlas me faltaría espacio; así mismo, se encontraban en el templo dos señores que por su constancia en las celebraciones religiosas, se habían ganado el cargo de Acólitos o sacristanes. Llegado el momento de consagrar las hostias, el “cura Antonio” se acercó a sacarlas de donde se suponía que estarían, en la caja de madera empotrada a la pared; grande fue su sorpresa cuando se percató de que el acostumbrado taper porta hostias no estaban en este lugar. El “padrecito” volvió la mirada hacia su “sacha” Acolito, y con la vista parecía preguntarle que había pasado; al ver la preocupación del “cura” dibujada en su rostro, el acolito apresuró el paso hacia él; los fieles concurrentes no se habían percatado de lo que estaba ocurriendo; cuando de pronto el “curita Antonio” se acercó hacía la mesa ceremonial y tocando el crucifijo que juntamente con la Biblia roja adornaba la misma, se persignó y agacho ligeramente la cabeza quedando en silencio unos momentos. Pasado unos segundos, lentamente levantó la mirada hacia los presentes y apaciblemente los dijo:

§    Queridos hermanos, ha ocurrido una desgracia.

Un silencio sepulcral se apoderó del templo, seguido por un murmullo que poco a poco fue acrecentándose.

§    ¿Qué ha pasado?, Dios mío, ojala que no sea algo grave – Decían algunas preocupadas feligrés

El “cura” rompiendo su quietud y apacible estado de ánimo, gritó:

§   ¡Alguna oveja descarriada, ha osado entrar en este templo del señor y ha robado el cuerpo de nuestro señor Jesucristo!

§   ¡Y por culpa de este mal hermano o malos hermanos, hoy no vamos a poder comulgar!, ¡esto es un sacrilegio! –Proseguía el sacerdote

§    “shelico” que es sacrilegio –Preguntaba en voz baja uno de los que cometieron tal acción

§    “No sé ingles, eso todavía no me ha enseñado la miss, pero suena feo, pregúntale a la miss ella tira ingles” –Contestaba el “shelico”

No es exagerar si les digo que en esa ocasión, cuando escucharon que no iba a haber comunión (por no haber hostias), muchas de las más fervientes feligreses derramaron sus lágrimas; es contradictorio pero muchas de las que estaban “llantiando”, y que domingo a domingo iban al templo a golpearse el pecho; de lunes a sábado eran malas vecinas, cicateras, egoístas y usureras; pero así es mi tierra, con una gama de matices y gente que hacen de este valle un lugar especial.

Dentro de los concurrentes estaban los cómplices de tan perversa acción, en ese preciso momento un sentimiento de culpabilidad invadía sus mentes, y bajando la cabeza se apresuraban a rezar en silencio un padre nuestro, pidiendo disculpas a “taita Diosito” por haberse robado “el cuerpo de Cristo”; casi al instante se hincaron de rodillas y provocaron admiración en sus compañeros ya que los conocían muy bien y que en otras ocasiones estos “shapingos” no se hubieran arrodillado ni aunque los hubiera dado un calambre en la pierna. Esa actitud casi los delata, pero como siempre sabían salir muy bien, en esta ocasión también supieron burlar el interrogatorio de la “miss Amelia”

§    “Ustedes pánfilos, demonios han sido los que han robado las hostias”

§    “No miss”, como “creeste” que vamos a jugarnos con diosito, después nos castiga y nos manda un rayo –Contestaba “el lapacho”

§    “Y por que se han “arrodillao” si ustedes son tremendos pecadores, que hasta la iglesia tiembla cuando entran a misa” –Proseguía la “miss”

§    No, “miss”, lo que pasa es que estamos cambiando –Contestaba el “churrasco”

§    “Cambiando, cambiando, hasta la víbora cambia ustedes “sopencos”, no” – replicaba la “miss”

§    “Por mi madrecita” miss, yo no he sido”, si le miento “liame” (llame) a mi “padrecito” y que me “sinchee” en su delante –Decía “el shelico” tratando de convencer a la “miss” Amelia, que el no tuvo nada que ver.

§    “Oite” “lapacho” ya la “jodimos”, mira hasta jesusito está que nos mira mal desde la cruz –Decía el Chory.

Al salir de la misa, los implicados en el tal “sacrilegio”, caminaron cabizbajos y  no profesaron palabra alguna hasta llegar a sus casas; ese fue uno de los pocos días en sus vidas que el arrepentimiento de su acción calo profundamente, tanto así que con la intención de reivindicarse y congraciarse con “taita Diosito”, estos que nunca iban a misa, acudieron todos los domingos del mes siguiente, y es más eran los primeros en llegar y hasta se ofrecían a ser los encargados de pedir las limosnas.

Finalmente, quiero decirles queridos paisanos que ese pecadillo cometido en complicidad por este humilde huayacho, ya fue resarcido, y ya me confesé, si bien no lo hice ante un párroco, si lo hice ante nuestra querida “miss Amelia”, quien se “mató” de risa recordando aquella anécdota. Ah y otra cosa, creo que Dios ya emitió su sentencia para estos pobres mortales y al parecer está relacionado con separarnos y alejarnos lo más lejos posible del templo de San Nicolás, si no como se explica que el “lapacho” este en España, el “chory” en Lima, el “Torero” en Trujillo, el “solin” en Chiclayo y respecto al “shelico” y el “churrasco” no se nada de estos singulares personajes del pintoresco paisaje mendocino.

TERMINOLOGÍA

 

Ahishito.- Ahicito

Bacán, Ticita.- Hermoso, bello

Badulaques.- Vago

Badiar.- Pasar a nado o caminando un río, quebrada o riachuelo de una rivera a la otra.

Batanes.- Especie de molino para los granos hecho a base de piedra; una piedra plana estaba dispuesta a manera de mesón en donde se colocaban los granos a moler, y otra piedra de forma de media luna y de regular peso servía para que utilizando la fuerza de las manos se muelan los mismos

Cangando.- Asando, Soasando

Champas .- Plantas parásitas, helechos que crecen en las ramas de los árboles

Chutar, Chutazo.- Patear

Chambear, Chambeando.- Trabajar, Trabajado

Chaposo.- Colorado, rosáceo

Cumitas, cumpitas.- Comadres, compadres

Posheco.- Persona de tez pálida

Enseñao.- Enseñado

Huahuachada.- Limpiar el terreno para hacer una chacra

Huarmiaquinos.- Moradores del caserío de Huarmiacu

Illunsho.- Persona que le gusta en demasía la carne

Jicras.- Bolsas hechas de fibra de la penca

Lapacho, Laparrinrre.- Persona de orejas grandes

Llapchita.- Plato típico de la provincia, hecha a base de yuca y fríjol

Linchecita.- Nuevecita, Limpiecita, hace referencia al vestido

Llao.- Término utilizado para decir que rico, sabroso

Llantiando.- Llorando

Manganzón.- Persona de mayor tamaño y contextura más gruesa del promedio.

Mashcarones.- Caras sucias

No friegues.- No molestes

Oite.- Término utilizado cuando se quería decir algo y pretendía llamar la atención de nuestro interlocutor.

Poto.- Nido (en esta historia se refiere a nido de hormiga), también se utilizaba para referirse a trasero

Quicha.- Diarrea

Quillas.- Aragán, holgazán

Rafia.- Fibra de plástico que se utilizaba para confeccionar las “Jicras”

Rosquete, Rosha.- Maricón

Shego.- dinimutivo del nombre propio Segundo

Shapingos.- Demonios

Shelico.- Que procede de Celendín

Sinchee.- Castigar con el sincho (cinturón, correa)

Templao.- Que está enamorado

Troncha.- Pedazo de carne

Tuchpa .- Cocina tradicional hecha utilizando, mínimo, tres piedras de regular tamaño, separadas entre si de tal manera que soporte las ollas y por cuyos aberturas se colocan las rajas de leña que atizan el fuego

 

PERSONAJES DE MI TIERRA: PROPUESTA

PERSONAJES DE MI TIERRA: PROPUESTA

 El Gringo Agucho, cortesía de Municipalidad Mariscal Benavides

 

Gracias a una genial idea de Edgar Calderón Dominguez, se ha creado un espacio para rememorar a los personajes que hicieron historia, ayudaron en el desarrollo de nuestra tierra o que por algún motivo sean considerados representativos del valle del Huayabamba.

Sería interesante que con su ayuda podamos lograr una selección de todos estos personajes, hacerles una breve biografia y de ser posible perennizarlos con una fotografía por el aporte social, cultural, deportivo u de otro indole para con la provincia.

Hago votos para que esta idea sea una realidad, y espero su aporte estimados paisanos, hay muchos de los huayachos que dieron parte de su vida por nuestro valle y hoy reposan en el olvido, creo que es tiempo de recordarles y congratularles por su valiosa contribución.

Pueden hacer llegar sus propuestas ingresando a la pestaña "Publicar Artículo", o enviandolo al correo soldadoguayacho@hotmail.com

Su amigo y paisano

El Soldado Amazonense

¿QUÉ PASA CON LA MUNICIPALIDAD DE RODRIGUEZ DE MENDOZA?

¿QUÉ PASA CON LA MUNICIPALIDAD DE RODRIGUEZ DE MENDOZA?

Vista parcial del Aeropuerto de Rodriguez de Mendoza 

 Queridos paisanos:

 De un tiempo acá he venido tratando de ingresar en reiteradas oportunidades al portal web de la Municipalidad Provincial de Rodríguez de Mendoza (www.munirodmendoza.gob.pe), pero grande fue mi sorpresa al encontrarme con un mensaje “Esta cuenta ha sido suspendida; Por favor contáctese con el departamento de Ventas/Soporte lo mas pronto posible”; esta situación es lamentable para nosotros los huayachos que nos encontramos lejos de nuestro querido terruño, y aún para los que residen en la misma provincia, ya que por mandato legal las Municipalidades y entidades de la administración pública, deben contar con un portal en Internet donde publiquen informaciones relacionadas con el presupuesto, remuneraciones, inversiones, proyectos, etc., y que los gobernados puedan acceder fácilmente a través del Internet

 

Así es amigo lector y paisano, la Ley N° 27806 “Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública”, y su modificatoria (Ley N° 27927), demandan que las entidades de la administración pública, dentro de las cuales se encuentra comprendida la Municipalidad de Rodríguez de Mendoza, publiquen informaciones relativas, entre otras, a: Datos generales de la entidad de la Administración Pública,  el Texto Único Ordenado de Procedimientos Administrativos que la regula, información presupuestal que incluya datos sobre los presupuestos ejecutados, proyectos de inversión, partidas salariales y los beneficios de los altos funcionarios y el personal en general, así como sus remuneraciones, las adquisiciones de bienes y servicios que realicen, actividades oficiales que desarrollarán o desarrollaron los altos funcionarios, y la información adicional que la entidad considere pertinente (según el Artículo 5° de la Ley N° 27927).

 

El plazo establecido para la implementación y publicación de la información antes mencionada, según el Artículo  6° de la aludida ley, en lo que a los Gobiernos Locales Provinciales concierne es de un año desde el inicio del nuevo período municipal, salvo que las posibilidades tecnológicas y/o presupuestales hicieran imposible su instalación (creo que esto no es el caso).

 

El portal web de la Municipalidad Provincial de Rodríguez de Mendoza ya venía funcionando, y digo esto porque constantemente ingresaba, como buen huayacho y preocupado de su terruño, más que todo para enterarme de las noticias que sucedían en mi querido valle, descartando cualquier sentimiento egoísta o crítico que buscaba encontrar alguna falencia para tener elementos de juicio y reprochar la gestión edil de nuestro Alcalde y su equipo.

 

A pesar de que el portal web no era actualizado periódicamente, infundía complacencia y nostalgia ingresar y ver algunos paisajes y figuras publicas y no publicas de nuestro valle, especialmente para todos los mendocinos que nos encontramos fuera de nuestra querida tierra; pero como lo manifesté líneas arriba, de un tiempo acá desapareció de la Internet y con ella nuestras esperanzas y capacidad de conocer los hechos que hacen noticia o el desarrollo que va logrando nuestra provincia; por mencionar un ejemplo, sería interesante saber como están siendo utilizados  lor recursos transferidos por el Ministerio de Economía y Finanzas ( S/. 1,003,996.87 según lo publicado en su portal web: http://ofi.mef.gob.pe/transferencias/gl/default.aspx), o cuales son los mecanismos de control y fiscalización empleados para administrar eficientemente estos recursos.

 

Señor Alcalde, el sólo hecho de publicar informaciones relativas al presupuesto, inversiones, adquisiciones, entre otras; permitiéndonos a nosotros sus gobernados informarnos remotamente a través del Internet, es un gesto que pretende demostrar transparencia y buena administración en su gestión, y creo que usted debería preocuparse y exigir, envestido por la autoridad que le confiere su cargo, al funcionario encargado de la implementación y mantenimiento del portal web municipal, para que cumpla eficientemente (o al menos lo intente si no es capaz) con sus funciones correspondientes, más aún si hay un mandato legal que pesa sobre ello.

 

Queridos paisanos, ustedes me disculparán pero no es mi intención portarme como un cobarde que se esconde tras el anonimato para criticar o contradecir la gestión edil que viene cumpliendo nuestro Alcalde y su equipo, sino mostrarme como un mendocino más que se preocupa por la buena marcha y el progreso de su provincia, y si en esta noble intención tengo que efectuar critica alguna y chocar con algunos intereses, pues mi deber esta primeramente con mi provincia y les guste o no a ciertas personas, tendré que hacerlo por el bienestar y desarrollo social de nuestro querido valle.

 

Permítanme aprovechar esta ocasión para felicitar al señor Alcalde de Mariscal Benavides, Nilser Tafur Peláez, quién mantiene activo el portal web de su comuna (http://www.mariscalbenavides.com), y por ende demuestra preocupación por exponer su gestión y observancia a los mandatos legales, pero vaya allá la crítica (sólo con el afán de contribuir a sus buenas intenciones), debería considerar dentro del menú de su portal, uno que se refiera a “Transparencia” y donde inserte información que por ley (Artículo 5° de la Ley N°27927) debe insertar.

 

Asimismo vaya mi felicitación al Alcalde de Longar por mantener activo su portal web (www.munilongar.gob.pe), pero no sólo se trata de mantenerle activo sino colocar la información que la ley exige, y valgan verdades el portal web de la municipalidad de este distrito es tan pobre que sólo contiene un mensaje de bienvenida y la programación de las fiestas patronales. Lo rescatable de todo esto es que, juntamente con Mariscal Benavides, son los dos únicos distritos mendocinos que mantienen activo su cuenta en el Internet. Vale la intención, pero hay que poner un poquito más de nuestro esfuerzo para que las cosas se hagan bien.

 

Atentamente,su amigo y paisano

el Soldado Amazonense

soldadoguayacho@hotmail.com

soldadohuayacho@hotmail.com

 

CREENCIAS DE MI PUEBLO

CREENCIAS DE MI PUEBLO

 Fotografía cortesía de Cafe Monteverde

 

Existen muchas creencias de mi pueblo, algunas de las cuales me he tomado la libertad de escribirlas para ustedes:

 

1.        Cuando un miembro de la familia presentaba una infección en cualquiera de los dedos de la mano o del pie, provocándolo “materia” o “postema”, se creía que un familiar o amigo estaba próximo a morir.

2.        Cuando un gallo cantaba antes de la media noche, los huayachos decían que era “tapia” y que de seguro iba a haber temblor o reclutamiento.

3.       Cuando al salir de nuestra casa la primera persona que encontrabamos era varón decían que van a tener buena suerte, que se cumplirían sus propósitos, pero para esto tenías que pasarlo por tu lado derecho ya que si pasaba por tu lado izquierdo te tocaría mal día. Contrariamente, si te encontrabas con una mujer, de todas maneras tendrías mal día, por lo que mejor era regresar a tu casa.

4.       Si mientras caminas se te cruza un gato, sea negro o no, o una serpiente; se creía que ese día te sucedería una desgracia.

5.       Si escuchas el canto de una ave llamada “Shicua”, y al cantar pareciera que diría “chic” “chic” “chic”, se creía que ese día te sucedería una desgracia; pero si al cantar pareciera que diría “shicua”, estaba anunciando que llovería y no había razón para preocuparse.

6.        Cuando en las noches escuches el canto de un saltamontes llamado “shullito” dentro de tu casa, o cuando lo veas caminar por los ambientes de tu hogar, esta anunciando la muerte de algún integrante de la casa, por lo que había que buscarle y matarle para que no llegue a realizarse la muerte del familiar.

7.       Si entraba a tu casa un “quinte” (picaflor) o una mariposa es por que ese día recibirías visita.

8.       Si tu perro comienza a aullar, es por que ha olido a la muerte y muy pronto algún miembro de la familia, vecino o amigo moriría.

9.        Si por las noches una lechuza pasa volando y cantando cerca de la casa, o si se posara en tu tejado o alguna parte de la casa, es por que algún miembro de esa familia estaba “brujiado”. Existe la creencia que esta ave es “achai” (mascota, mensajera) de las brujas.

10.      Si ves a los “aucanallos” (hormigas cargueras) cruzarse por tu camino, es por que dentro de muy poco va a llover.

11.      Si pisas el lugar donde durmió el ave llamada “shihuín”, te volverías un “quilla” (aragán) igual que el ave.

12.      Si agarras los huevos, pichones o al mismo “Shicullo”, te volverías un ladrón igual que el ave.

13.      Si te tropiezas con el pie derecho, vas a tener un buen día; si te tropiezas con el pie izquierdo vas a tener un mal día

14.     Se creía que las fases de la luna influían para el sembrado y las cosechas, por ejemplo algunas plantas debían sembrarse en luna creciente o cuando está menguando, otras plantas debían sembrarse en luna llena o en “oposición”. De igual manera se tenía en cuenta a las fases de la luna para las cosechas, para cortar madera y evitar que la polilla lo dañe, para castrar a los toros, caballos, chanchos, para hacer empollar. En el caso de empollar si se quería que las crías en su mayoría sean machos, los huevos se debían colocar al nido en luna creciente; y si se quería mayormente hembras, se debían colocar en cuarto menguante.

15.   Cuando "rrapea" (late) el ojo izquierdo es por que algo malo te va a suceder o le sucederá a algún familiar o amigo cercano; y si es el ojo derecho, entonces no hay de que preocuparse, por que sera lago bueno lo que sucederá.

16.   Cuando "habla" la candela de la "tuchpa" es por que se va a recibir carta de algún familiar o la visita de alguna persona.

17.   Cuando "florea" alguna de las uñas de las manos o pies (puntos blancos que aparecen en las uñas), es por que se va arecibir algún regalo

 Nota del Autor: Agradecería a los paisanos que tengan conocimiento de más creencias, publicarlos como comentario de este artículo para juntos poder acrecentar la variedad de creencias vertidas en esta publicación.

EL "UCHO": DELICIOSA SOPA DE MANÍ VERDE

EL "UCHO": DELICIOSA SOPA DE MANÍ VERDE

Fotografía mostrando un plato de "ucho" cortesía de la Muncipalidad de Mariscal Benavides

En la época de cosecha del maní en el valle del Huayabamba era normal ver en los patios de las casas, grandes cantidades de este grano recién cosechado secándose aprovechando los rayos del sol bajo ese cielo azul mendocino, para lo cual se colocaban, con todo y “vaina”,  encima de unas mantas hechas de costalillo de fibra, lograndose el “oriado” de dichos granos en una semana aproximadamente. Luego, los granos eran puestos tendidos en los “altillos”, así como en los corredores de los “altos” de las casas, para lograr totalmente su secado así como evitar que la humedad penetre y dañe los granos, dentro de los cuales se encontraban los que, una vez seleccionados, servirían de semilla para la próxima siembra.

 

Bueno, en esta época del año las familias huayachas aprovechaban las cosechas del maní para preparar el suculento “ucho”; para esto se desvainaba los granos de maní que era el ingrediente más importante de este potaje, se lavaban y se molían en batan de piedra o con las “máquinas de moler” hasta lograr una pasta suave de maní.

 

Luego se colocaba la olla de barro en la “tuchpa” y freían el aderezo hecho a base de ajos, aceite y sal, seguidamente aumentaban un poco de agua y sobre esto ponían la pasta de maní verde.

 

Para que salga rico el “ucho”, el tiempo de cocción debe ser más o menos tres cuartos de hora, la cocinera tenía que estar cerca por que de rato en rato, esta suculenta sopa, mientras hervía, se “alzaba” como cuando se pone a hervir leche de vaca.

 

Faltando unos minutos para bajarlo, se echaba hojas tiernas de “shil shil” las cuales previamente habían sido lavadas, posterior a esto, se rompía uno a uno la cáscara de los huevos seleccionados en número igual al de los comensales, y se vertía su contenido en la sopa tratando de que el huevo se mantenga lo más entero posible.

 

Para servir se acompañaba con yuca y plátano cocinado, los cuales se ponían en plato aparte.

 

Este potaje, según lo que me decía mi madre, era fácil de hacer  y el sabor que se obtenía, gracias a la hoja del “shil shil” era incomparable, tuviera que probar usted amigo lector para constatar lo manifestado por el autor de este artículo.

 

Una varianza de este plato es hacerlo con maní seco, tostado y molido, los demás ingredientes son los mismos a excepción del “shil shil”.

Cuando no era época de cosecha y por ende no había maní verde, los huayachos que contaban con dotaciones de maní seco en sus “altillos”, desvainaban los granos, los ponían a remojar en agua de un día para otro y de esta manera lograban que los granos, penetrados por el agua, adquieran casi las mismas características del maní verde, quedando listos para preparar el “ucho”.

 

 

TERMINOLOGÍA

 

Altillos.- Término con que los huayachos conocemos a los graneros ubicados a continuación del segundo piso de las casas, se aprovechaba los espacios que dejaban el tejado construido a dos aguas y el techado del segundo piso.

Altos.- Término con que los huayachos conocemos a los segundos pisos de las casas.

Oriado.- A medio secar

Shil Shil.- Huacatay

Tuchpa.- Cocina hecha a base de piedras (como mínimo tres) las cuales se colocaban ligeramente distantes entre ellas, a manera de soporte para las ollas, y por cuya separación se ubicaban la leña para el atizado del fuego.

Ucho.- Término con el cual denominaban los huayachos a la sopa de maní  verde

Vaina.- Cáscara del maní

A COLAR SE HA DICHO: UNA HISTORIA DE PESCA

A COLAR SE HA DICHO: UNA HISTORIA DE PESCA

Vista frontal de la iglesia de Mendoza 

Una más de las tradiciones de mi querido valle del Huayabamba es la pesca, y existen diferentes maneras de realizarla: mediante anzuelo, colada (que no es otra cosa que la pesca mediante canastas en temporadas bajas de los ríos), "garrlito", trinchera, con barbasco, ensuciando el agua, dinamita, etc.

De las formas de pescar anteriormente descritas la utilización del barbasco, dinamita y ensuciado del agua, eran métodos perjudiciales ya que mataban indiscriminadamente a peces grandes, chicos y hasta los huevos; es por eso que fue prohibido su uso.

En esta oportunidad contaré una historia sobre "la colada", que no es otra cosa que la pesca utilizando canastas, las cuales se sumergían en las aguas de los ríos poco profundos y en épocas del año que presentaban menor caudal. El método utilizado consistía en meterse a las aguas del río poco profundo, recorrer sus riveras sumergiendo las canastas una y otra vez entre los arbustos que crecían al ras de las aguas, levantar la canasta de tal manera que al ecurrirse el agua dejaba al descubierto los "bagres", "huamanes", "cojines", cangrejos y hasta "platiaos"  que habían caido atrapados.

Para esta historia, esta demás decir que con el afán de darle un matiz netamente huayacho, los personajes serán íntegramente cambiados y el lenguaje utilizado tratará de ser netamente original. La historia comienza así:

Es un fin de semana, tranquilo como cualquier otro, las primeras horas de la mañana transcurren lentamente, doña Esperanza y don "isha" se ha despertado a las cuatro de la mañana y desde esa hora los acompaña su radio marca internacional de cuatro pilas (si es Rayovac mejor aún), la emisora que suena en esos momentos es "Radio Huancabamba" "La voz de las fronteras" o de alguna emisora ecuatoriana que deja escuchar hermosos "san juanitos"; nuestros aludidos permanecen en silencio y de rato en rato se escucha un dialogo entrecortado: 

  • ¿Qué hora será?, preguntaba doña Esperanza
  • Creo que van a ser las cinco, todavía no habla el "brujo de las guaringas", ese "mentecato" tiene su programa a las cinco en "puntito" y para engañando a todos esos "opas" que creen en brujerías y cochinadas - Contestaba don isha.
  • Ah ya, ojala que a las cinco y media "aclarare" para levantarme a preparar el "ampesito", "malaya" que se "acabao" el "cafcito" - continuaba doña Esperanza
  • Si "vieja", hay que levantarse temprano para preparar las "pescadoritas", las "shicras" y "talegas", antes de que nos gane ese "bolsudo" del "cashpete" y la cuma Rita - decía don isha al referirse a los instrumentos que utilizaría para la "colada" que habían planificado para ese día.

 Así dieron las cinco y media de la mañana, la penumbra de la noche había dado paso a la claridad del día, los "fios", "panperillos", "huataracos", "angusas"  y toda clase de avecilla mañanera dejaban escuchar su alegre trinar y anunciaban que ese iba a ser un hermoso día. La pareja de esposos se aprestaron a levantarse; doña Esperanza se dirigió a la cocina, agarró su hebra de "bagazo" para prender la "tuchpa", lavo su pedazo de "chancona" para endulzar el "ampe" y "trozó" un pedazo de cecina y "cuchicarra" que se encontraba colgando de su "poyo" y que asaría en las brazas que empezaban a ponerse al rojo vivo; ese sería el desayuno elegido para esa mañana, claro que además se le acompañaría con "llapchita" y "comida" (yuca y plátano verde cocinado) recién hechos; además estos potajes deberán hacerse en cantidad suficiente para el desayuno y para el "friambre" que servirá de almuerzo.

 Por su parte don isha se ha dirigido al potrero, distante a unos minutos de la casa, a "rodiar" y dar "gramalote" y sal al toro "bermejo" y al "barroso" que amanecieron amarrados en ese lugar; el frío de la mañana se deja sentir, la escarcha aún esta sobre las hojas de los árboles y sobre la "grama" del potrero, las gotas de rocío, cual cristales, cuelgan de las telarañas tejidas en las ramas del "toje" o la "chichca"; el "resuello" fluye desde la "panza" y sale por la boca de don isha cual bocanada de humo de un cigarrillo; de similar manera los toros al "rumiar" dejan escapar su "resuello" que lentamente se evapora al volar hacia las nubes.

Uno a uno se va levantando la familia completa de doña Esperanza y luego de lavarse la cara con "aguita" de "chorro", ayudados por un "pate" a manera de pocillo, se frotan frenéticamente las manos cerca de la cara  y resoplan  con la intención de calentarlas y atenuar el airecito frío de la mañana. Luego se dirigen a la cocina, donde doña Esperanza sopla la "tuchpa" con la intención de atizar la candela y apurar la cocción del "ampecito".

Como siempre, el último en levantarse es el "Chory" (como será de "quilla" este "llipinsho", que había que mojarle "shutito" en su cama para que se levante); pero ese día, entusiasmado por la pesca, el Chory se levanto sin ayuda y no fue necesario echarle agua para ello. 

  • "Traiganme" una "raja" de leña para atizar esta candela - Decía doña Esperanza dirigiéndose a los que se encontraban en la cocina junto a ella
  • A quien "diseste" abuelita - Preguntaba el Chory a doña Esperanza
  • A cualquiera de ustedes "araganotes", "quillas", dejando de "mentecatear" apúrense en traerme una "raja" de morocho que ya se me hace tarde - Contestaba doña Esperanza ante la pregunta del Chory

Presuroso el Chory se dirige a tras de la cocina, donde se arruma la leña y el bagazo, coge una "raja" y regresa donde su abuela Esperanza.

  • "Queps" "mas traído", habiendo un "shunto" de morocho me "trais" "itil" quieres que me enronche creo y encima está "mojao" - replicaba doña Esperanza al recibir el trozo de leña que había traído su nieto
  • Mejor voy yo misma, este "quilla" ni para escoger leña vale - murmuraba doña Esperanza algo molesta y se dirigía a traer leña.
  • Así se escoge "ve", este arde "chumita" - replicaba doña Esperanza mirando al Chory y mostrando la "raja" de morocho que recién acababa de traer.
  • Es que usted es "capazote" pe abuelita, "conoste" "arrto" de leña.

Una vez hecho el desayuno, toda la familia se aprestaba a servirse, en la mesa la yuca y el plátano verde recién cocinados dejaban escapar ese "humito" característico que juntamente con la cecinita y la "cuchicarita", nos hacía suspirar y "aguar" la boca. Esa vez para mejorar aún más el potaje, cuatro choclos parados en las brazas y arrimados a las piedras que formaban la "tuchpa", se estaban soasando para acompañar los potajes.

Mientras doña Esperanza estaba sacando la cecina de las brazas y poniendo en un plato para luego repartirla, el Chory que no se aguantó más cogió un "pitsito"  de cecina, arrebato que fue descubierto por su abuela. 

  • Este "grajiento" "illunsho" no puede esperarse a que lo sirvan, "yasta" que "rroba" el "illo" - decía doña Esperanza al descubrir al Chory coger la cecina.
  • Un "pitsito" no ma abuelita, de mi "parrte" que me corresponde, además se me estaba haciendo "agüita" la boca - decía el Chory justificando su acción.
  • Ya "vayaste" a sentarse tranquilito que "ahorita" lo alcanzo su "rración"- contestaba la abuela.

Una vez terminado el desayuno, al salir de la casa se dieron cuenta que el Chory, se estaba poniendo rojo. 

  • "Oite" ¿"Queps" le pasa a este "simplón"? ta todo "colorao" su cara - preguntaba doña Esperanza al ver a su nieto con la cara roja.
  • Creo que sa "empachao" de tragar tanta cecina y cuchicara - Decía la mamá del Chory
  • "Averr" dejame ver - Decía la abuelita examinando el rostro del Chory
  • "Ay amito" a este le "agarrao" el "itil", este "bolsudo" en vez de traerme morocho me trajo ese "itil", ese es lo que le ha "pasao"; "traime" el "huashpaicito", un poco de sal y hojas de chamico para frotarlo que "ahorita" se le pasa - Decía doña Esperanza confiada en que su poción mágica iba a remediar el enroncahmiento que estaba sufriendo el Chory.

 Luego de hacer un brebaje mezclando el aguardiente, sal y el chamico, doña Esperanza tomo dos bocados y sin pasarlo le calentó por unos segundos en su boca y al estilo de esos que dicen ser "curanderos", sopló rociando la cara, brazos y piernas del Chory; quedando este palomilla "shutito" como pollito "mojao". 

  • "Yasta" con esto santo remedio, pero este "sinvergüenza" ya no puede ir a la "colada"- Decía doña Esperanza indicando que el Chory ya no iría a la pesca.
  • No pue abuelita, no "seaste" malita, yo que culpa tengo que ese "itil" "grajiento" "concha su vida" me haya "enronchao" - Decía el Chory suplicando a su abuelita para que lo lleven a la pesca.
  • "Callese" "bolsudo", "dejeste" de estar hablando "sonseras", ya he dicho que no vas a ir - Contestaba doña Esperanza a las suplicas del Chory.
  • Si no me dejaste ir no le voy a acompañar a la misa el Domingo - Decía el Chory amenazando en caso no le llevaran a la pesca.
  • No me importa, total me voy con mi "gringuita", además la otra vez que fuiste casi se cae el "cristito" de molesto por que un "shapingo" como tu entro a su iglesia - Decía doña Esperanza indicando que sería la hermana del Chory quien lo acompañaría a la misa de domingo.

Si usted amigo lector ha leído las historias anteriores publicadas por el Soldado Amazonense, se habrá dado cuenta que el Chory era uno de esos tipos pícaros y que artilugios para convencer a sus interlocutores no le faltaban, pues bueno, esta vez también logró convencer a su abuela de que le llevara a la pesca.

Mientras iban camino a la "banda", allá donde se encuentra el río Puquio, don "Shego" uno de los tíos del Chory, cogió una hoja de naranja, la colocó entre sus labios y soplando entonó una "diana" que estaba de moda; don isha contagiado por la música empezó a silvar y a seguir el ritmo; el Chory que no quería quedarse a tras, comenzó a imitar el sonido que hace el "bombo" al ser golpeado.

Transcurrido más o menos media hora, llegaron al río y se aprestaban a comenzar la faena de pesca, don "isha" y los varones (menos el Chory) se despidieron de las mujeres y se dirigieron a las invernas a "rodiar" los ganados ya que ellos, por trtadición, no participaban de las "coladas", sólo las mujeres realizaban estas faenas.

La "colada" estaba por comenzar cuando de repente doña Esperanza se percató que el agua estaba un poco sucia. 

  • "Pucha" creo que ya nos "fregaron", parece que la "Cuma" Olga nos a "ganao" y todo por "demorones", este "sursique" tiene la culpa por enroncharse con el "itil" - Decía doña Esperanza al ver el agua turbia y dirigiéndose al Chory.
  • Bueno yo quiero la "coladerita" chica -Decía la mamá del Chory.
  • Para mi la que esta más "tupidita" - Decía una de las tías del Chory

 Luego de repartirse las canastas con las cuales pescarían, se sumergieron en el agua e iban explorando y sumergiendo sus canastas por ambas riveras del río, especialmente en los "poyos" formados por las "champas" que crecían en las orillas. 

  • "Añañao", "barbaridad", mira este bagrezazo "buchesapa" que ha caído, "tray" la talega rápido para ponerle antes de que se "safe" -Decía el Chory al haber pescado un bagre con su canasta.
  • "Oite", que bacán, he "sacao" un cangrejo- Decía una de las tías del Chory
  • ¿Qué es "colorao" o negro? -Preguntaba el Chory
  • "Colorao" - Contestaba la tía
  • Ah, ese no vale, ese es "caquero" los buenos y "rinquindicimos" son los negros -Indicaba el Chory, afirmando que el color del cangrejo, según lo que le contaba su padre, éste comía excremento
  • "Que pes" "sabeste" usted "badulaque", ¿Quién "mentecato" la "sonsiao" diciendo que esos cangrejos son "caqueros" -Imponía la voz de la experiencia de doña Esperanza, experta en esos menesteres de la pesca.
  • "Chao" la abuelita ha amanecido con su "luna", de todo se molesta -Decía el Chory al escuchar la voz de su abuela
  • Ya "calleste" "eteco" y salgaste de ese "lao" del río que esta hondo; no vaya ser "mala laya" que se ahogue y tenga que sacarle de su "copetito" -Decía la mamá del Chory indicándole que no se metiera por el lado profundo del río.

La pesca que venimos narrando, se realizaban en los meses del año en que el caudal del río bajaba considerablemente, es por es por eso que el peligro de morir ahogado con esa cantidad de agua era casi nula.

Bueno así transcurrían las horas y la familia de doña Esperanza ya habían logrado pescar una regular cantidad de "bagres", "cujines", "huamanes", "platiaos" y cangrejos; doña Esperanza mirando al cielo dice: 

  • El sol está en "medio cielo", ya deben ser las doce, vamos a salir a comer y a "oriarnos" un poquito, no vaya ser que tanto estar en el agua como patos, nos vayamos a "curparr" o entumir.

Esta forma de calcular la hora, observando como avanzaba gradualmente el sol en el cielo, era tan efectiva que pocas veces se equivocaban los huayachos, además les servía para identificar la hora de almuerzo, cena, culminar las faenas del día antes que oscurezca, etc.; el problema surgía en los días nublados o lluviosos, ahí era cuando esta forma natural de calcular las horas fallaba, pero para eso tenían su potente reloj "zeico", "nivada", "Citizen" o las emisoras radiales que durante sus programaciones iban dando la hora y que eran escuchadas en   las "raditos" marca Internacional con estuche de cuero.

El fiambre se llevaba en una "cashque" o en una "porta vianda" metálica pintada de color blanco, de tres cuerpos, estas eran clásicas entre las familias huayachas, especialmente entre las más pudientes; bueno, en esta oportunidad, por la cantidad de comenzales, se habían utilizado las dos. El "fiambre" estaba hecho a base de "llapchita" con frijolito, su trozo de cecina y  "cuchicara", un mantel envolvía la "cashque", atándole para evitar que se derramara su contenido; doña Esperanza luego de ubicar una zona plana del terreno, coloca la "chashque" al centro, desata los nudos del mantel que envuelve la misma y lo extiende, luego los comensales van sentándose alrededor del mantel mientras doña Esperanza va repartiendo el "illo" y la "llapchita" a cada uno de ellos.

Estaban concentrados en "llushpir" la cecina y la "cuchcarita", que solamente unos ruidos cercanos provocados por algún vecino o animal oriundo que al pisar la hojarasca o ramas secas hacía, los saco de su concentración. 

  • Shiiiiit, callence, creo que alguien se acerca - Decía doña Esperanza al escuchar los ruidos.

Todos se habían quedado en silencio, con la boca llena y dejaron de masticar la "llapchita" que tenían en la boca, con la intención de escuchar de donde provenían los ruidos y quien los provocaba; solo nuestro amigo el Chory seguía masticando frenéticamente, tratando de suavizar el "ñiervo" que le había tocado como parte de la "presa" entregada por su abuela. 

  • "Oite" "laparrinrre" sinverguenza" no hagas "rruido", no "oigo" quien viene -Decía doña esperanza casi susurrando al reprender al Chory
  • Ya, ya abuelita, no se "molestes", que culpa tengo que esta "cuchicara" sea de chanco "polanchino" y viejo; además usted mala gente "me haste" dado purito "ñiervo" -Contestaba el Chory a su abuela.
  •  No es gente, "yacu percote" o "picur cuche" parece que fuera -Decía la mamá del Chory indicando que los ruidos eran provocados por algún animal y no por personas. 

Continuaron disfrutando su "fiambre" cuando de pronto se dejo oír una voz. 

  • Au, cuma Esperanza "veaste" donde lo encuentro, ¿"haste" venido a "colar"? -Decía doña Rita que acababa de aparecer en al escena y venía con su cuma "Josfina" y dos de sus hijas a sumarse a la faena de pesca.
  • Chao cumita, me "haste" olido donde estoy, vengaste le convidare un "pinchito" de mi fiambre -Contestaba doña Esperanza, disimulando su disconformidad por la "competencia" para la pesca que acababa de aparecer en escena.
  • "Noste" "moleste" cumita, aca he traido mi "tucshillito", voy avanzando más arriba más bien -Contestaba doña Rita mientras se aprestaba a continuar su camino. 

Apenas desapareció doña Rita, doña Esperanza, cual corneta militar que manda a formación, dejo escuchar su voz. 

  • Levántense todos, ya vino esa "bancosique" "tiluma" de la Cuma Rita y piensa ganarnos en "colar", pero que se habrá creído, no sabe que en estas cositas nosotros somos "capazotes" -Decía doña Esperanza apurando a su gente para que dejen de comer y se levanten.
  • Chao la abuelita, parece "cachaquito" no nos deja ni "tragar" -Decía el Chory mientras luchaba con su "niervo" tratando de suavizarlo y comerlo
  • Ya callaste "badulaque" y "levanteste", camineste como a comer -Replicaba la abuela al Chory
  • "Que pes" piensaste que soy "quishque" pa comer caminando -Contestaba el Chory algo molesto.
  • Quítese de aca "quishque" "arpasique" -Vociferaba el Chory apartando con su pie del camino a su fiel compañero, su perro "guardían", mientras continuaba masticando su "cuchicara".

El sol estaba radiante ese día, el azul del cielo hacía contraste con las pocas nubes que surcaban el firmamento mendocino, doña Esperanza y su familia se aprestaban a entrar nuevamente al río para continuar con la "colada"; uno a uno fueron metiéndose al agua encabezados por doña Esperanza y como siempre al último iba nuestro querido Chory. Todos habían ingresado al agua menos el Chory, hasta que la voz de la mamá de este "llipinsho" se dejó escuchar. 

  • "Oite" sarnoso que esperas para "samparte" al agua -Decía la mamá
  • "alalay" mamacita hace frió, además recién he "tragao" y me puede dar calambre a mi panza -Contestaba el Chory entrecruzando sus brazos y haciendo el ademán que hacen las personas cuando sienten frío.
  • "Mireste pue" como se "curpa" este "dañiau", en tremendo solazo y dice que siente frió este "friolento", apúrese "caracho" no esperes que te "chicotee" sinvergüenza -Decía la mama del Chory exigiendo a éste para que se metiera al agua.
  • Chao mamá "rrenegona" como la abuela es; ya, ya, me voy a meter pero si me "acalambro" y me muero tu tienes la culpa ah -Decía el Chory señalando a su mamá
  • Conmigo no me metas "malcriao", "ishpasique", que se "habraste" creído pa venir a compararme con tu madre, "sinverguenza", respeta a tu abuela sino ahorita "vastea" a ver cuando le "orejee" -Contestaba la abuela del Chory, por haberle comparado con la mamá de éste.
  • Aburro hoy, toditos me atacan, mejor no hubiera ido con el abuelo "isha" o me hubiera quedado tranquilito en la casa -Murmuraba el Chory sintiéndose victima y lamentándose por haber ido a la pesca. 

Calmado los ánimos y reanudada la paz entre los presentes, la pesca se desarrollaba de lo mas normal, conforme iban avanzando río arriba, cada vez que metían las canastas y no lograban pescar algo, doña Esperanza culpaba a su cuma Rita, quien les habría adelantado en pescar en ese lugar. 

  • "Añañau" " aburro" oite, algo hay aquí adentro, parece grandazo y "buchón" -Decía el Chory metiendo su mano dentro del agua e indicando que algo había agarrado.

Tanto fue la alegría del Chory y el escándalo que hizo por haber agarrado algo grande dentro del agua que todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo y volvieron la mirada hacia éste, para esperar a que saque aquel "bagrezazo" que había agarrado y que aún luchaba por sacar a flote.

Un silencio sepulcral se apodero del momento, todos estaban calladitos, sólo el Chory jadeaba de rato en rato luchando por sacar a ese enorme "bagrezazo" que tenía entre las manos y que aún permanecía bajo el agua; más arriba doña Rita también había escuchado lo que estaba pasando en ese momento y junto a su Cuma "josfina" y sus dos hijas se habían acercado a mirar lo que sería la pesca del día. 

  • No quiere salir este "condenao", parece que es grandazo y debe estar llenito de huevos por que "le agarrao" su "buche" y está "ñupito" -Decía el Chory mientras dejaba ver una sonrisa victoriosa.

De pronto hizo un último esfuerzo, jalo con fuerza  y triunfante levantó su presa hacia los cielos cual trofeo para mostrarles a los presentes, y cual musical de anuncio que antecede a la presentación de los ganadores, tarareo una música esbozando una sonrisa. 

  • Tararam, tararam, aca está señoras y señores, el "buchezapa", el bagre más grande que hayan podido ver sus ojos, aplaudan al capazote del Chory -Vociferó el Chory mientras dejaba ver una sonrisa victoriosa.
  • Ese es mi muchacho "caracho", y decían que era un "dañiau", que no podía "colar" -Decía orgullosa la mamá del Chory mientras se apresuraba a abrazar a su vástago.
  • Hay hija, que "opa" me has "resultao", como se ve que lo quieres a este "araganote" "badulaque", cuando has visto que los bagres tienen patas y cuatro todavía - Decía la abuela del Chory dirigiéndose a la mamá de éste y señalando a la presa que tenía entre las manos el Chory.
  • Hay mamacita linda, "mireste pue", tremendo sapazo que ha "agarrao" este "posheco" "mentecato" y nos quería hacer creer que es bagre, bota esa cochinada y lávese bien las manos que le va a salir "ticte", cochino, asqueroso -Replicaba la madre del Chory al darse cuenta que en vez de bagre era un sapo lo que éste sostenía entre las manos.

Un arrebato de carcajadas se dejo escuchar por la tremenda pesca que acababa de hacer el Chory, y esa tarde, nuestro humilde palomilla se coronó como el bufón del día.

El entusiasmo del Chory por pescar su "bagrezazo" había sido tan intenso que sólo había atinado a levantar las manos y a observar la reacción de los presentes, sin constatar siquiera lo que había pescado, por lo que recién cuando su madre le dijo que era un sapo y no un bagre lo que tenía entre las manos, levantó la mirada para ver lo que traía entre sus manos y vio la enorme panza blanca y esos ojazos del sapo que miraba fijamente al Chory y que al respirar parecía burlarse de su opresor. 

  • Que "chuma" paso, por mi "marecita" que era un bagre antes de sacarle del agua, seguro que esta "encantao" -Decía el Chory tratando de convencer a los presentes que el sapo antes de salir del agua había sido un bagre.
  • Déjate de hablar sonseras so "opashcón" que crees que somos "gafos" o qué -Decía la mamá del Chory
  • Tu no me apoyas mamita, además mejor que haya sido un sapo y no una víbora lo que he "sacao" -Decía el Chory tratándose de dar animo.

Ustedes podrán comprobar amigos lectores la capacidad imaginativa de este "llipinsho" del Chory que quiso hacer creer a los presentes que el bagre estaba "encantao" y que al salir del agua se había convertido en sapo; me imagino que habrá sido producto de los cuentos de hadas narrados por los profesores durante su época escolar; pero para variar, antes de soltar al sapo, el Chory zambulló una y otra vez a este animal al agua, para ver si se convertía nuevamente en bagre; ingenuidad supina de este palomilla de esquina.

Luego de haber pescado una cantidad regular, la familia de doña Esperanza, doña Rita, "josfina" y todos los que acudieron a la "colada", recogieron sus cosas, armaron su "quipe" y tomaron los caminos que les llevaría de retorno a sus casas.

Una vez llegado a casa, doña Esperanza dejo su "quipe y saco la "cacerolita" para "despepitar" (desbuchar, desvicerar) todo lo que habían pescado ese día; luego los bagres más grandes se escogerían para hacer un caldo o secarlo y los más pequeños serían utilizados para hacer el "tortillao"; de rato en rato miraban al Chory y al acordarse de su sapo-bagre ponían a reírse y a burlarse de éste; pero como el "taitito amito" es grande, esa tarde el bagre más grande fue para él, el cual luego de "salarlo" un poquito lo soaso en la braza y saboreo esta exquisitez "llushpiendo" hasta el último huesito, con decirle que ni los "bigotes" del bagre se salvaron.

Para finalizar, es oportuno agregar que la "colada" se organizaba entre familias y de esta faena solo participaban las mujeres, era muy raro ver que los esposos o varones de la familia participen de esta tradición mendocina.