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Soldado Amazonense, Aguerrido Combatiente

LA FIESTA CONTINUA, EL ALBAZO ESPERA

LA FIESTA CONTINUA, EL ALBAZO ESPERA

Estimados paisanos que orbitan fuera de la atmosfera huayacha, permítanme transmitirles una singular noticia que de seguro les alegrará el día y el corazón; pues se ha estado corriendo el rumor de que las fiestas patronales de nuestro Mendoza se iban a cancelar por el riesgo de contagio de la temible “gripe porcina”, y de ser cierto esto hubiera provocado un torrencial de pasiones frustradas en los bailarines de albazo que se han propuesto llegar hasta nuestra tierra para desbordar las calles de alegría, al son de la banda de músicos “Los melódicos de Huambo”.

 

Pues nuestro amigo Johnny (“Chocho”) Collazos, nos acaba de comunicar que hace tres días se han reunido nuestras autoridades presionadas por el clamor del pueblo, y han decidido que las fiestas patronales se realizarán de todas maneras, así llueva fuego o se repita el diluvio universal; parece que las oraciones elevadas por nuestro amigo Johnny “chocho” al patrono de lo imposible y de los albazos, ha dado resultado, ya que pareciera que este ñacashca es el que más disfruta de las fiestas patronales y si no me creen ingresen al portal de “youtube” y van a comprobar que él, su compadre Pepe “platanazo” y el chato Marcos, han patentado los videos de las fiestas patronales de Mendoza; tanto así que están pensando seriamente formar su sitio web denominado “huayachotube”; el problema es que no se deciden si llamarlo “huayachotube”, “chochotube”, “platanazotube” o “chatotube”.

 

Bueno dejando las bromas (y espero que mis cumpas antes citados tengan correa, por que sino se acordaran de mi madre); según escuche en “radio jeta”, las orquestas y grupos musicales que asistirán en las fiestas sociales son  “Los Hermanos Silva de Trujillo” (8 setiembre),   “Grupo 5” (10 setiembre ) y “Los  Caribeños de Rioja” (12 setiembre).

 

Paisitas, espero que los que tengan la bendición de viajar hasta nuestro terruño disfruten al máximo su estadía y los que nos quedamos en New York, España, Lima o cualquier lugar de la tierra que no sea nuestro hermoso valle, estaremos envidiando y añorando los albazos, las cajetas de dulce, los confites, tortillas y todas esas exquisiteces huayachas digno del paladar de reyes y faraones. También espero que a su retorno, no se olviden de nosotros sus amigos y nos traigan siquiera un “pitsito” de cecina o chorrizo huayacho.

 

¡¡QUE COSA!!: SEUDO HISTORIADOR AMAZONENSE TRATA DE TONTOS E INGENUOS A LOS GUAYACHOS.

¡¡QUE COSA!!: SEUDO HISTORIADOR AMAZONENSE TRATA DE TONTOS E INGENUOS A LOS GUAYACHOS.

Con profunda consternación, cólera y antipatía me encuentro, luego de que en una reunión social, mientras departía con algunos compañeros me preguntaron donde había nacido, y yo sin escatimar mi procedencia, hinchando el pecho y acomodándome la solapa de mi saco le contesté que era GUAYACHO; lo que provocó una mueca en mi interlocutor causándome extrañeza, por lo que le pedí explicaciones del motivo de su actitud; ante esto me contestó que él había leído en un diccionario de nuestra Región, que guayacho era sinónimo de tonto o ingenuo y que yo parecía no serlo.

 

¡¡Que cosa!!, le dije, y aflorando mi aguerrida reacción guayacha, le increpe y de un salto casi felino le cogí por el cuello y estando a punto de estrenar mi “chalaquita” y “nequiarle” su “singa” (nariz para los que no entienden el idioma guayachez), me contuve y le exigí que me explicara, caso contrario conocería la furia de este guayacho, criado a punto de leche de vaca bermeja, “tucsiche” de yuca y “shirumbito” de quinquin .

 

Se comprometió a traerme el libro y así lo hizo, y pude comprobar que un desadaptado amazonense se atrevió a escribir un libro titulado “Diccionario de Bagüismos”; y donde al describir la palabra “GUAYACHO” dice textualmente que “Con este adjetivo se designa a los habitantes de la provincia de Rodríguez de Mendoza, quienes viven en el valle del Huayabamba. Tienen fama de ser tontos y muy ingenuos. Guayacho es sinónimo de tonto o simplón....”; asimismo, al hablar de HUAYACHO dice: "Adjetivo que designa a los habitantes de la provincia de Rodríguez de Mendoza. Es sinónimo de tonto o “gafo”. El nombre proviene de huallabamba, nombre del valle de la provincia. Véase Guayachos"

 

Este hijo de la guayaba que escribió este insulto es Alexander Alban Aléncar, quien se presenta como investigador social, historiador regional y literato. Lo indignante de este hecho es que su libro lo ha venido vendiendo y publicando en Internet, sin que nadie levante su voz de protesta, y haga saber a este desadaptado, mal engendro, hijo bastardo de Amazonas (por que no se puede catalogar de menos a alguien que habla mal de sus co-regionales); que guayacho es sinónimo de solidario, valiente, trabajador, honrado, hombres inteligentes y decididos, mujeres hermosas y fuertes.

 

Seguramente que este sujeto nunca piso nuestro hermoso valle sino se hubiera dado cuenta de la calidez y sentimiento solidario de su gente para con los forasteros, que nunca falta un “pate” de “ampe” o “aguadulce” con su “llapcha” de yuca, una posada y hasta un buen “pate” de “huashpay” o guarapo para el hermano amazonense o de cualquier otra parte que se anima a visitar nuestra tierra.

 

Si este individuo sería en verdad un historiador; hubiera sabido que nuestro valle es cuna de grandes hombres que participaron en la política y la historia del Perú, como es el caso del General del Ejército José del Carmen Marín Arista, que nació en Huambo y fue el fundador del Colegio Militar Leoncio Prado, Fundador del Centro de Altos Estudios Militares (CAEN) y Ministro de Guerra (ahora Defensa); entonces no me explico como un tonto o ingenuo puede lograr todo eso.

 

Si quiere saber más de este seudo investigador social, de este historiador de pacotilla; puede ingresar a las siguientes direcciones electrónicas: http://popubiografias.blogspot.com/2009/05/alexander-alban-alencar.html; su diccionario se encuentra colgado en la biblioteca de google, y con sólo usted escribir guayacho le parece en automático este insulto, si no me cree ingrese a esta dirección y compruébelo: http://books.google.com.pe/books?id=XvFm1vDoveEC&printsec=frontcover&source=gbs_v2_summary_r&cad=0#v=onepage&q=&f=false

 

Creo que este insulto a nuestra dignidad y orgullo guayacho,  no debe quedar impugne; espero que mis paisanos lectores y en especial nuestras autoridades levanten su voz de protesta y le pidan explicaciones, así como resarcir el daño ocasionado por este sujeto; hasta donde averigüé, ahora reside en Pucallpa y pronto estaré viajando por esa encantadora tierra, una vez allí moveré piedras y palos  hasta dar con él para pedirle explicaciones y enseñarle a investigar de manera objetiva, de paso que le enseño un poco de nuestra historia y de la grandeza de nuestros paisanos.

 

Si alguna de nuestras autoridades o paisanos quieren comunicarse con este señor y levantar su voz de protesta, pueden ubicarle en su correo electrónico: aaamix@mixmail.com

 

 

 

MASACRE EN BAGUA

MASACRE EN BAGUA

Estimados paisanos, los sucesos acaecidos el último viernes en nuestra hermana provincia de Bagua es lamentable e inconcebible, la magnitud de los hechos que si bien es cierto el Gobierno Central y los medios de prensa nacionales trataron de minimizarlo difundiendo la noticia de manera sesgada; la prensa internacional fue más objetiva y trato el tema con la seriedad que se merece.

Es así que me llegaron imagenes de los sucesos que demuestran la brutalidad sufrida por los protagonistas de esta triste noticia; se advierte que las fotografías mostradas en las direcciones web anotadas líneas abajo y que comparto con ustedes, pueden herir la suceptibilidad de las personas:

http://catapa.be/en/north-peru-killings

Videos:

http://www.deredactie.be/permalink/1.541690 (dutch)
http://www.youtube.com/watch?v=RlD-_NB1CVA
http://www.youtube.com/watch?v=IMFZV-coowo
http://www.youtube.com/watch?v=w05nZd1Y9Co
http://www.youtube.com/watch?v=VRj7trvxguw
http://www.youtube.com/watch?v=DjBFat1YoNk 

Photos:

http://catapa.be/en/north-peru-killings
http://www.flickr.com/photos/tvcultura/3597959493/http://www.flickr.com/photos/34173573@N08/sets/72157619302465028/show/
http://www.vicariatodejaen.org/paroindigena.htm

Other Sources in English

http://amazonwatch.org/peru-action-alert.php
http://amazonwatch.org/newsroom/view_news.php?id=1829
http://globalvoicesonline.org/2009/06/05/peru-clashes-break-out-in-the-amazon-region/
http://news.bbc.co.uk/2/hi/americas/8086595.stm 
http://www.nytimes.com/2009/06/06/world/americas/06peru.html?ref=global-home
http://edition.cnn.com/2009/WORLD/americas/06/05/peru.indigenous.clash/index.html

Other souces in Spanish

http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2009/06/090605_1643_indigenas_incidentes.shtmlhttp://www.democraciaglobal.org/index.php?fp_verpub=true&idpub=600
http://www.prensaindigena.org.mx/nuevositio/2009/06/04/peru-%C2%BFquien-viola-el-estado-de-derecho/
http://www.aidesep.org.pe/index.php?codnota=774
http://www.rpp.com.pe/2009-06-05-cuatro-policias-muertos-tras-enfrentamientos-con-nativos-en-bagua-noticia_186034.html
http://blog.dhperu.org/wp-content/2009/archivos/cartacidh_05junio.pdf
http://www.servindi.org

http://clavero.derechosindigenas.org/?p=1583
http://www.elcomercio.com.pe/noticia/296563/alan-garcia-dice-que-protestas-bagua-hay-intereses-internacionales
http://www.elcomercio.com.pe/noticia/296546/manifestantes-quedan-locales-estatales-apra-bagua-grande
http://www.rpp.com.pe/2009-06-05-emergencia-en-bagua-policias-mueren-y-pobladores-destruyen-inmuebles-noticia_186075.html
http://enlacenacional.com/2009/06/05/enfrentamiento-entre-policias-y-nativos-en-bagua-deja-tragico-saldo/
http://burbujasreloaded.wordpress.com/2009/06/05/mueren-nueve-policias-y-20-nativos-hasta-el-momento/
http://diariodeiqt.wordpress.com/2009/06/06/la-selva-en-llamas/
http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=39101

¡¡¡Techo propio: Tu sueño hecho realidad!!!

¡¡¡Techo propio: Tu sueño hecho realidad!!!

Con inmensa satisfacción me he tomado la libertad de transcribir un artículo enviado por nuestro paisano Wily Vargas, quien viene demostrando el cariño que siente por nuestra tierra al brindar bienestar social  a  nuestros paisanos a través del programa Techo Propio, iniciativas como esta es la que debemos imitar los paisanos profesionales y no profesionales que nos encontramos dispersos por diferentes partes del Perú y del planeta; ojala que exista más huayachos como Wily Vargas y Luchito Chávez quien también viene dejando huellas en su natal Chirimoto y en la provincia entera.

El artículo enviado por Wily es el siguiente:

Estimados paisanos,

 Con mucho éxito se viene llevando adelante la ejecución de las obras del programa Techo Propio en Rodríguez de Mendoza.

El día viernes 22 de Mayo se llevó a cabo el llenado de techo de la primera familia beneficiada por el programa Techo Propio en Rodríguez de Mendoza.

En la vivienda del Grupo Familiar conformado por el Sr. Marino Meléndez y la Sra.  Ayde Cuzco en el Jr. Braulio Camporedondo en el Barrio de Onchic se percibió mucho entusiasmo el  día en que se lleno el techo de esta familia.

Los pobladores de Onchic (Demostrando una vez más que son miembros de un barrio unido y progresista) se hicieron presentes en la vivienda de la familia para apoyar a la familia beneficiada, mostrar su entusiasmo y contento por la obra y al mismo tiempo mostrar su interés en también ser  beneficiados con el programa Techo Propio.

La nota anecdótica fue que el día del llenado del techo coincidió con la celebración de las fiestas patronales de Onchic por lo que los propietarios del lote pidieron iniciar los trabajos a las cinco de la mañana para poder estar libres al mediodía y por la tarde y la noche festejar en sus fiestas patronales. Y así se hizo.

En esta noble tarea no estamos solos, debemos de agradecer la enorme colaboración de muchos  paisanos de bien que apoyan el desarrollo de este programa y por tanto el progreso de nuestra tierra.  Entre ellos tenemos a:

-         Luis López (Gerente de Operaciones de Varzacorp Amazonía), quien trabajo indesmayablemente desde el mes de enero para,  por fin en este mes de mayo, ver cristalizado el proyecto.

-         Arquitecto Darwin Zavaleta, por su gran apoyo en la parte técnica.

-         El Alcalde provincial de Rodríguez de Mendoza Sr. Pedro del Aguila, quien apoyó e impulsó el programa con mucha determinación.

-         Srta. Laura Guevara (Regidora del municipio provincial), quien nos ayudó desde el principio a dar forma y realidad al programa.

-         Sr. CPC Mario Ampuero por su invalorable y persistente apoyo en la parte financiera y tributaria, y al pueblo de Mendoza que creyó y confió en VARZA CORP – AMAZONIA  y sobretodo en el programa Techo Propio.

Tenemos aprobados ya cerca de treinta nuevos  proyectos, es decir, están ya a punto de ver cristalizado el sueño de la casa propia treinta nuevas familias. Estos  proyectos serán ejecutados por VARZA CORP – AMAZONIA en los próximos días

  

¡¡¡Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano!!!

                      Wilson Vargas López

                        Gerente General

 

                   VARZA CORP - AMAZONIA

 

* EPITAFIO...

* EPITAFIO...

Sufriendo en su lecho de muerte se encontraba aquel moribundo ser, tenía la mirada vaga como disimulando la nostalgia, de rato en rato contemplaba a uno que otro familiar que lo acompañaban en sus últimos suspiros de vida, eran casi las siete de la noche y la luz amarilla de aquella bombilla eléctrica que alumbraba débilmente la habitación, reflejaba en aquellos enrojecidos ojos por las lagrimas derramadas.

 

En una esquina de la habitación donde reposaba el moribundo, dos velas blancas a medio consumir alumbraban la imagen del “Señor de Ánimas” y de la virgen “María Auxiliadora”, una estampita del “Señor de los Milagros” estaba allí colocado en el centro de los dos cuadros; como si se conmovieran por aquella escena lúgubre, las imágenes de los santos parecían compartir el dolor y la tristeza que se respiraba en aquel ambiente.

 

Las mujeres que en ese momento acompañaban al moribundo, disimuladamente frotaban sus mejillas tratando de sacudirse aquellas lágrimas amargas y suspiraban pausadamente, y es que el agónico les había pedido que no llorasen y que quisiera verlos sonriendo para que así ablandasen su camino hacia la muerte y le sea menos dolorosa la inevitable partida.

 

Una vez más el moribundo miró hacia la puerta deseando desesperadamente ver ingresar a la amada que había esperado desde hacía años, miro fijamente por largos minutos y luego viró la cabeza hacia donde estaba su madre quien sentada a un costado de la cama le acariciaba aquella afiebrada frente, la miró fijamente a los ojos y con voz débil y entrecortada le dijo: …Ella va a venir… me prometió que regresaría y me vería antes de morir...

 

La madre sólo asintió con la cabeza y apretó los labios para evitar llorar, le contestó tratando de consolarlo: …Si hijo mió ella vendrá...; bajó la frente para esconder su dolor y dos lágrimas escaparon por sus mejillas, muy dentro de ella sabía que no llegaría por que aquella mujer a quien su hijo tanto esperaba estaba tan distante que ni aún un milagro hubiera podido traerla. La madre cerró los ojos, apretó el rosario que traía en las manos y elevó una oración en silencio pidiendo al altísimo que se apiadara de su hijo y que borrara la imagen de aquella mujer que aún en el lecho de muerte perturbaba la mente de su primogénito; renegó de aquel amor que un día su hijo le confesara sentir por una fugitiva y que poco a poco fue consumiendo la vida de su retoño.

 

Afuera en la calle se escuchaba las risas de los niños que alegremente jugaban a las escondidas sin presagiar lo que ocurría puertas adentro, el moribundo al escuchar aquel bullicio evocó aquellos días en que él y su amada correteaban libremente por el campo y por las calles de su pueblo natal, apretó los puños deseando retroceder el tiempo hasta aquellas épocas cuando escondido de la esquina de su casa contemplaba aquel femenino rostro, cerró los ojos para seguir recordando pero un profundo dolor en el pecho lo sacó de su ensueño, una lagrima rodó por la mejilla de aquel agonizante rostro y su madre se apresuró a secarla, él volteo nuevamente hacia ella y mirándola fijamente estiró el brazo tratando de tocar la faz de su protectora mientras decía: …No te preocupes madre mía… ella me prometió que vendría y entrará en cualquier momento por esa puerta...

 

Un profundo silencio encerró la habitación, había trascurrido casi dos horas y él seguía mirando la puerta, nadie de los presentes se atrevía a decir nada por evitar recordarla y pensaban que era suficiente el dolor sufrido por haber pasado toda una vida esperándola. Un paño humedecido en agua fría reposaba sobre la frente de aquel ser agónico y dos mantas cubrían su cuerpo recostado en aquel viejo catre, testigo de interminables noches que pasó soñándola despierto.

 

El gallo del corral dejó escuchar su canto de media noche, y lo que antes se oía como una dulce melodía, esa noche se escuchó como el presagio de un triste final; las velas que alumbraban las imágenes se habían consumido por completo y la madre se apresuró a reemplazarlas por otras nuevas, las manecillas del reloj que colgaba de la pared parecían haber detenido su marcha, un suspiro escapado de aquel cuerpo maltratado rompió el silencio de la noche, en el salón contiguo al cuarto del agonizante, los amigos y familiares habían empezado a rezar un rosario pidiendo por la salud de ese debilitado corazón que moría lentamente por amor.

 

El moribundo cerró los ojos por un largo rato y su madre se inclinó para tocar el cuerpo de éste y así cerciorarse que aún estaba vivo; él al reconocer la tibieza de esa mano rugosa que tantas veces alivió su dolor, entreabrió los ojos y casi susurrando consoló a su madre diciendo: …Aún sigo aquí madre mía… ella vendrá y yo no me iré de este mundo sin verla por última vez…

 

Así pasaron las horas y los rostros de la madre y del moribundo denotaban una palidez sepulcral por las trasnochadas sufridas desde aquel día que cayó en cama, la luz del alba comenzó a filtrarse por la hendidura de la ventana; la madre vencida por el sueño había dormitado unos minutos y despertó de un sobresalto, miró a su hijo quien permanecía despierto mirando hacia la puerta de madera. Ese día la mañana amaneció más triste que de costumbre, los madrugadores pajarillos que otrora adornaban las auroras con su melódico trinar, ese día habían enmudecido; él dejó de mirar por un momento a la puerta para voltear hacia su madre que seguía inamovible sentada al costado de su cabecera, sentía que las fuerzas lo abandonaban y que el momento había llegado, colocó sus brazos a un costado y haciendo un último esfuerzo empujó su cuerpo para acercarse al de ella, estiró el cuello para alcanzar el oído de esa dufrida madre y suspirando pronunció sus últimas palabras: …Madre ha llegado el momento de partir… sé que ella vendrá y si ya no estoy aqui, dile que nunca deje de amarla, que este amor terrenal muere aquí conmigo pero que nace un amor celestial y que la estaré esperando allá en el edén, donde seguro llegará un día para consolidar este amor que la vida se encargó de frustrar...

 

Retiró la mano que suavemente tocaba el rostro de su madre, volteó lentamente la cabeza para mirar por última vez aquella puerta de madera por la cual pasaría su amada, dejó escapar un prolongado suspiro, ensayó una sonrisa forzada y su corazón dolido de amor dejo de latir; la madre rompió en llanto y abrazando el inerte rostro de su hijo, levantó la mirada hacia el cielo para luego pronunciar: …Dios mío allá va mi hijo amado…... acógelo en tu gloria con el mismo amor intenso que él sintió por aquella mujer...

 

Las campanas del templo anunciaron su partida, el cielo abrió sus puertas y desde lo alto una tenue lluvia comenzó a fluir, el sol de la mañana al sentir tanto dolor quiso ocultar su brillo tras las nubes, todo el pueblo se enteró de aquella muerte, murió de amor decían algunos; siempre lo esperó decían otros; en la caja mortuoria yacía el cuerpo inerte de aquel sublime hombre, y aún de muerto parecía estar esperándola, ya que el rostro rígido permanecía volteado hacia la puerta.

 

En su tumba yacían ya sus restos fúnebres, había pasado cerca de un mes desde su muerte; a lo lejos ella había recibido una carta de la madre angustiada, donde le decía que su hijo estaba muriendo de amor y le suplicaba desesperadamente que viniese para salvar aquel corazón dolido y moribundo; la amada desesperada atravesó mares, ríos, desiertos, bosques y ciudades para llegar hasta donde estaba él; al ingresar al valle donde nació miró desde lo alto de aquel cerro que está a la entrada del pueblo, desde donde las casas se veían pequeñas y distantes; sintió una nostalgia por el transcurrir del tiempo y por la lejanía del ser amado, al llegar a la plaza de la ciudad bajó del carro y apresuró el paso hacia la casa donde se suponía el agonizante lo estaría esperando, al llegar frente a esa puerta de madera envejecida por el paso del tiempo y que años atrás había cruzado una que otra vez para buscar aquel compañero, esbozó una sonrisa por aquellos años de infancia e inocencia, pronto se desdibujó el rostro y sintió que el corazón se le paralizaba presagiando que algo malo había sucedido, golpeó con los puños aquella puerta buscando que alguien la atendiera y el portón comenzó a abrirse lentamente, por la hendidura apareció el rostro entristecido de aquella madre y el color negro de la vestimenta que llevaba puesta aquella pálida mujer que acababa de abrir, no hacia mas que confirmar el temor que había sentido durante todo el viaje: la partida del ser amado; la madre al verla la abrazó tiernamente y le dijo: …Hija él te esperó cada día de su vida y murió pronunciando tu nombre…

 

La amada no esperó más y sollozando pidió que la llevasen hasta la tumba que albergaba el cuerpo, al ingresar al camposanto fue corriendo hasta el sepulcro donde yacía aquel ser que dedicó su vida entera a amarla y esperarla, unas flores frescas adornaban aquella lápida sepulcral y un epitafio que él mismo pidió se lo escribiesen provocó que casi se desvaneciera…

 

… Mi Ángel, sabía que vendrías a verme… (Decía la sepulcral escritura)

 

Ahí mismo parada sobre la apacible tumba rompió en llanto, aquellos ojos menudos se llenaron de lagrimas y su corazón apenado sintió un dolor profundo que provocó que se hincara de rodillas, abrazo la fría lápida y permaneció así por largo rato, su mente cual película recorrió los momentos vividos e imaginó aquellos que les fueron arrebatados; la tarde había transcurrido lentamente y la noche preparaba su manto para cubrir los últimos rayos de luz, se limpió las lagrimas por enésima vez y lentamente se fue irguiendo hasta ponerse de pie, tomó una bocanada de aire y mirando nuevamente la lápida pronunció con voz enmudecida por el llanto: …Te amo cariño mió... espérame allá donde te encuentres por que ahí no habrá nada ni nadie que impida nuestro amor…

 

Fue tan intenso, real y profunda aquella última frase pronunciada por esa fina boca, que el cielo se apiadó de los amantes y quiso regalarles un momento para la despedida, permitió que el espíritu enamorado de quién la esperó toda una vida, bajara hasta ella en forma de una suave brisa; ella permanecía ahí parada con la mirada perdida, como queriendo penetrar aquel pedazo de tierra que la separaba del cuerpo inerte de su amante, él desde el cielo se acercó lo más que pudo hacia ella, sabía que no podía ser visto y buscó la manera de hacerla saber que estaba allí, sopló suavemente por sobre sus mejillas provocando un ligero revoloteo en sus cabellos, una extraña sensación recorrió el cuerpo de ella y pensando en su amado cerró los ojos y se dejó acariciar por aquella apacible brisa.

 

Fue efímero ese momento en la realidad, pero a ellos sólo les bastó esos segundos para sentir su amor por primera y última vez…

 

EL MAL DE OJO Y “LA SUERTISTA” DE ONCHIC

EL MAL DE OJO Y “LA SUERTISTA” DE ONCHIC

 

Recuerdo que en una ocasión mi madre se levantó temprano una vez más, para prepararnos el desayuno y poder ir al colegio; mientras freía el “tucsillo[1]” me grito desde la cocina:

 

-               ¡“Sursique[2]”, levántese ya!, se “vaste” hacer tarde “so haraganote[3]”.

 

Al escuchar su voz, me cobije más aún con la frazada tigre que mi padre había comprado en uno de sus tantos viajes a Chiclayo, mi madre al ver que no hacía caso a su llamado, vino “huilla[4]” en mano para despertarme; con una mano levanto la frazada y con la otra alzó la huilla para “nequiarme[5]” en la cabeza, estando a punto de asestar el “huillazo” cuando miró mi rostro y abrió los ojos como “besheco[6] con quicha[7]” al ver la palidez de mi cara.

 

-               Ave maría purísima, virgencita linda, este “ñacashca[8]” está todito “posheco[9]”, esta “pasao” de espanto; hay que llevarlo a la suertista de Onchic –Dijo mi madre, preocupada por el color de mi rostro.

 

Ese día no fui al colegio, mi madre, en el transcurso del día, salió hacía Onchic en busca de la “suertista”.

 

Llegada la noche, salimos hacia la casa de la suertista y por indicación de ella, me llevaron envuelto en “chal” negro; mientras caminábamos por las calles de Onchic, la luz amarilla de los focos de aquellos postes colocados de tramo en tramo se filtraban por las hendiduras del chal. Ya en la casa de esta curiosa mujer, ésta me examino rápidamente y dio su diagnostico diciendo: Tenías razón hijita, este “muchillito[10]” “ta curao hasta su perno”, vamos a prepararlo su remedio para cortarlo el “ojiau[11]” que le han hecho.

 

La suertista entro un momento a su cuarto mientras yo y mi madre esperábamos en su sala, salió con un recipiente de plástico algo viejo que no se distinguía bien por la escasa luz del “candil” que alumbraba la sala esos momentos; fruncí las cejas y entrecerré los ojos como cuando uno intenta captar mejor la imagen, buscaba descubrir que era eso que traía la suertista en las manos y ¡Madre mía! mis sospechas se hicieron ciertas, esta “grajienta[12]  mujer portaba una bacinica a medio llenar con “ishpa añeja[13]” la cual depositó en media sala; volvió a entrar y trajo consigo una tina roja descolorida y la colocó en media sala, volvió a entrar por tercera vez y regresó trayendo en sus manos “flor amarilla”, “amsacha”, verbena, igrilla y no sé que plantas más.

 

Mientras fumaba un cigarrillo “hechizo” que ella misma había fabricado con la hoja de tabaco de aquella planta que crecía tras su cocina, según decía para espantar a los malos espíritus (pero la verdad es que a esta mujer le gustaba fumar y cualquier pretexto era bueno para hacerlo), fue deshojando el ramillete de plantas que había traído consigo, en la descolorida tina colocada en media sala, luego levantó la bacinica hacia el techo de su casa y mirando hacia lo alto pronunció no se que carajo de palabras que ni ella misma se entendía; lo que provocó que me inquietara y pregunte a mi madre:

 

-               ¿Mamita que esta haciendo esta bruja?

-               “Caracho[14]” muchacho de miércoles, “calleste” que esta bendiciendo el remedio –Me contestó mi madre, susurrándome al oído para evitar que la escuchara la suertista

-               Shiiiiiiiiit, estoy llamando a mis santos apóstoles, no hagan bulla que los van a espantar  –Dijo la suertista.

 

De ser cierto que iban a venir sus santos apóstoles, de seguro que esa noche no hubiesen llegado y es que esa “ishpa” vieja olía a mil demonios que provocaba salir corriendo y gritando de ese lugar.

 

Bajó lentamente la bacinica y cerrando los ojos comenzó a echar dentro de la tina aquel líquido lechoso que asemejaba al “guarapo viejo[15]”, mientras yo sólo atinaba a taparme la nariz lo mas que pude; sacó un brebaje preparado el cual cuidaba celosamente bajo su catre y vació un poco en la tina, voltio la mirada hacia mi madre y dijo: esta mixturita es el secreto de la sanación.

 

No se que miércoles habría sido esa mixturita que al simple contacto con lo que había en la tina comenzó a salir burbujas como si estuviera hirviendo y provocó que el olor se intensificara, yo desesperado por que sabía que todo esto era el presagio de un no deseado “baño para el espanto”, busque desesperadamente soltarme de las manos de mi madre y salir corriendo, pero todo intento fue vano.

 

La suertista miro a mi madre y le pidió que me “rucullara[16]” y me metiera en la tina llena de ese nauseabundo líquido, al ver que me resistía a entrar, mi madre pidió ayuda a esta mujer, saque fuerzas de flaqueza y comencé a luchar contra estas dos “guapas[17]” huayachas que parecían dos toros por la fuerza que mostraban, seguramente será por el “puchlocro[18]”, el “shirumbito[19]” o quizás la “cuchicarita[20]” de chancho; mis fuerzas no dieron para más y estas dos “ñacashcas” lograron doblegarme, agache la cabeza y me deje introducir en la tina donde la suertista se aprestó a “shutearme[21]”, en esos momentos recordé cuando desde mi balcón veía a esos toros barrosos pasar mansamente jalados por sus matarifes camino al camal, así me sentía yo en esos momentos y me compadecí de aquellos “pobshitos[22]” animalitos de Dios.

 

Parado “rrucullita[23]” sobre la tina, con la cabeza gacha y las manos entrecruzadas sobre aquella pequeña protuberancia de mi cuerpo (pene para los “opashcones[24]” que no entienden), esperaba como aquellos toros barrosos que me dieran la estocada final, me consolaba pensando que sólo sería un par de minutos lo que tendría que soportar a ese fétido liquido; estaba en ese trance como poseído por sus apóstoles de la suertista, que sólo levanté la mirada cuando ésta “bancusique[25]” mujer cogió una tasa vieja y sacando un poco de ese caldo preparado en la tina, miró a mi madre y le dijo:

 

-               Tiene que tormarlo toditito, hasta la última gota, sino no hace efecto el remedio.

-               Ay diosito, amito lindo, noooooooooooooooo –Grite desesperado haciendo el último esfuerzo por soltarme de las manos de mi madre que cual tenazas apretaban mis muñecas.

-               Tómeselo “condenao muchacho” sino no te vas a curar del “cuyao[26]” –Decía mi madre mordiéndose los labios por el esfuerzo que hacía al apretar mis mejillas para abrir la boca.

 

No me quedó más remedio que someterme, y es que usted no ha visto ese “punche[27]” que se maneja mi madre, producto de las “rajas” de leña que cargaba continuamente desde la chacra. Luego de beber ese liquido hediondo,  sentí que el estomago se me revolvía y la cabeza me daba vueltas, provocando que vomitara, hecho que fue celebrado por la suertista y mi madre ya que según ellas acababa de salir el mal que me habían dado en “bocado[28]”.

 

No aguanté más la “ira” que sentía en esos momentos por el tremendo atropello a mi dignidad de “macho[29]” mendocino, así como por el engaño del que estaba siendo objeto mi madre, y mientras abrazaba mi “panza” levanté la mirada y frunciendo mi frente deje salir el “colerón[30]” que me embargaba, mire fijamente a la suertista y mordiéndome los labios le grite:

 

-               Vieja cochina “bancusique” “concha tu sipo[31]”, me has “bañao” con tu “ishpa” y me has “dao” de tragar tu cochinada, ya te jodiste lo voy a decir a mi papá que venga y te de un “lluquetazo[32]” en tu “sipo” para que te deje “huishto[33], huishto” so “Shicracha[34]”.

-               Cállese, cállese “teteco[35]”, “daniao[36]”, quédese “quetsito[37]” para secarle rapidito tu “mollera” antes que te resfríes –Decía mi madre.

 

La suertista dejó escuchar una carcajada ya que mis palabras lejos de preocuparle le habían provocado risa, además ya estaba acostumbrada a escucharlas ya que con esta era las “cuchucientas[38]” veces que pase por su altar de curación; recibió el dinero con el que mi madre pago la “cura”, sacó un pañuelo percudido de entre sus “chuchos[39]”, el cual estaba hábilmente amarrado con las cuatro esquinas fungiendo ser un monedero, desató los nudos y depositando el dinero en el pañuelo lo volvió a amarrar y a guardar en aquella “caja fuerte”, se voltio dando la espalda y dejó ver su regordete trasero cubierto con una “pollera[40]” negra, besó a una imagen de San Antonio que se velaba en una repisa polvorienta y vieja por el paso del tiempo ubicada en una esquina de su sala, y volviéndose hacia mi madre le recomendó que no dejara que me bañara tres días, sino esto causaría que el efecto se cortara y de nada serviría la curación.

 

Salimos de la casa de esta curiosa mujer y mientras caminábamos hacía  nuestra casa, los perros de los paisanos “onchinos[41]” salían ladrándonos  y se acercaban intentando mordernos; pero al olfatear el insoportable olor impregnado en mi cuerpo, salían aullando como si hubieran visto al mismísimo “shapingo[42]”.

 

Al día siguiente tenía que ir al colegio obligatoriamente por que estábamos en exámenes bimestrales, y eso era lo que más me preocupaba ya que no podía tirarme la “vaca[43]”; tenía una variedad de colonias y perfúmense gracias a que mis tíos y hermanos  residentes en Lima me mandaban a menudo, según ellos para oler mas bacán y tener éxito con mis “cholas[44]”, ese día elegí una de un frasco azul que en otras ocasiones había “arrochado[45]” por que su aroma era muy intenso, buscaba que el aroma penetrante del perfume mitigue un poco el olor que me había dejado la curación; a escondidas de mi madre me vacié el frasco sobre mi cuerpo y grande fue mi desilusión por que al entremezclarse los aromas provocaron que oliera como cuando te orina la “cecopa[46]” o cuando pisas “isma[47]” de chancho polanchino.

 

Me retracé a propósito en ir al colegio, pretendiendo llegar cuando ya todos habían ingresado al aula y evitar así la formación que diariamente se llevaba a cabo en el patio principal, llegué hasta la puerta del aula y mire a todos mis compañeros quienes estaban concentrados en el examen de Matemática que ya había empezado, me detuve un momento y pensé en si ingresar o no, estuve a punto de retirarme cuando escuche la voz autoritaria del profesor mandando que ingrese, mire a todos lados y al fondo vi una carpeta vacía, agradecí a “taitito amito[48]” por que pensé que el se había apiadado de este “sursique[49]” y había puesto una carpeta lejos de mis compañeros, apenas había ingresado cuando todos mis compañeros rompieron su concentración y tapándose la nariz voltearon su mirada acusadora hacía mí que en esos momentos rogaba al cielo que me tragara la tierra.

 

-               Este cochino se ha “soltao” un “pedo[50]” al entrar –Decía uno de mis compañeros

-               “Asu macho[51]” como huele este “concha su vida” –Decía otro

-               “Concha su vida” que “fuerrte[52]” hiede este “rosha[53]”, parece que ha comido perro muerto –Seguían los insultos

-               Profe “voteleste” del salón a este cochino, asqueroso, hediondo  –pedían algunos

 

Yo acurrucado en mi carpeta en el fondo del salón, defendía mi posición como un buen soldado en el campo de batalla, como cuando el “canchul[54]” se siente acorralado y queriendo morder lanza chillidos pretendiendo ahuyentar a sus perseguidores, los mire fijamente a todos y les dije:

 

-               Cállense “caracho”, “jijuna una gran flauta”, acaso yo estoy hediendo así, rosquetes de “mierrda” por que no le dicen nada al calín “pezuñento[55]” que está apestando, además yo no soy el que hiede, es su perro de don Babil que se ha muerto “aquishito[56]” no mas y que las “shucas[57]” lo están tragando.

 

Bueno ese día me premiaron por mis palabras subidas de tono,  me gane un pasaje directo a la oficina del Director y con “orejiada[58]” incluida.

 

De seguro que más de un paisano lector de esta peculiar historia ha pasado por la casa de la suertista de Onchic, aquella longeva mujer que “sacaba la suerte” leyendo sus “naipes” y vivía a un extremo de Onchic (obvie su nombre para evitar herir susceptibilidades);  y seguramente que también fue “shuteado” con rosa amarilla, amsacha e ishpa vieja, si fue usted uno de esos incautos huayachos quizá esta esbozando una sonrisa en estos momentos, y si no fuera así, hay que brindar por nuestras curiosas mujeres huayachas capaces de curar del “pulsario”, “ojiau”, espanto y hasta de cuando te “cuya” el difunto.

 

 



[1] Tucsiche.- Especie de panecillo hecho a base de yuca

[2] Sursique.- Poto flaco

[3] Haraganote.- Haragán

[4] Huilla.- Cucharon de palo

[5] Nequiar.- Golpear con los puños

[6] Besheco.- Becerro

[7] Quicha.- Diarrea

[8] Ñacashca.- Desgraciado, Condenado

[9] Posheco.- Pálido

[10] Cuchillito.- Niñito

[11] Ojiau.- Ojeado, mal de ojo

[12] Grajienta.- Pícara, vivaracha

[13] Ishpa añeja.- Orina guardado

[14] Caracho.- Carajo

[15] Guarapo viejo.- Jugo de caña fermentado

[16] Rucullara.- Calateara

[17] Guapas.- Fuertes

[18] Puchlocro.- Locro puchco (fermentado)

[19] Shirumbito.- Sopa hecha a base de yuca

[20] Cuchicarita.- Pellejo de chancho

[21] Shutear.- Mojar

[22] Pobshito.- Pobrecito

[23] Rucullita.- Calatito

[24] Opashcones.- Opas, gafos, sonsos

[25] Bancusique.- Poto grande

[26] Cuyau.- Mal de ojo

[27] Punche.- Biceps

[28] Bocado.- Creencia de los Huayachos de que te hacen maldades por medio de bocados de comida

[29] Macho.- Utilizado por los mendocinos para hacer referencia a hombría

[30] Colerón.- Cólera intensa

[31] Sipo.- Poto

[32] Lluquetazo.- Golpe de puñete o patada

[33] Huishto.- Torcido

[34] Shicracha.- Vieja

[35] Teteco.- Menudo, muermo

[36] Dañao.- Dañado

[37] Quetsito.- Quieto

[38] Cuchucientas.- Ochocientas

[39] Chuchos.- Tetas

[40] Pollera.- Falda larga

[41] Onchinos.- Paisanos de Onchic

[42] Shapingo.- Diablo, Demonio

[43] Vaca.- Faltar al colegio

[44] Cholas.- Enamoradas

[45] Arrochao.- Descartado, no mostrar interés

[46] Cecopa.- Bicho volador que tiene como medio de defensa para huir de sus depredadores, dejar escapar un olor desagradable

[47] Isma.- Estiercol

[48] Taitito amito.- Dios

[49] Sursique.- Poto flaco

[50] Pedo.- Gas, flatulencia

[51] Asu macho.- Exclamación de sorpresa

[52] Fuerrte.- Fuerte

[53] Rosha.- Maricón, rosquete, afeminado,

[54] Canchul.- Muca, marsupial

[55] Pezuñento.- Al quien lo apesta los pies

[56] Aquishito.- Aquí cerca

[57] Shucas.- Gallinazos

[58] Orejiau.- Jalón de orejas

QUE TAL CONCIENCIA: HASTA CUANDO HAY QUE "OREJIARLE" AL ALCALDE PARA QUE CUMPLA

QUE TAL CONCIENCIA: HASTA CUANDO HAY QUE "OREJIARLE" AL ALCALDE PARA QUE CUMPLA

Muy bonita la fotografía del señor Alcalde publicada en el portal web de la Municipalidad Provincial de Rodríguez de Mendoza (www.munirodmendoza.gob.pe), pero sería mas bonito e interesante que se preocupe en leer y cumplir con los mandatos legales de la Ley N° 27806 “Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública” y su modificatoria la Ley N° 27927, a la cual hizo referencia en un artículo anterior nuestro buen amigo Geisel Grandez y que está colgado en este blog titulado como “Carta al Alcalde de Mendoza Solicitándole Publique Información Presupuestal”; pues déjenme decirles estimados paisanos que esta ley manda que los Gobiernos Locales, en este caso la Municipalidad de Mendoza, publiquen en su portal web, esencialmente, información relacionada al TUPA, presupuesto, proyectos de inversión, partidas salariales y los beneficios de los altos funcionarios y personal en general, la adquisición de bienes y servicios que se realicen, entre otras informaciones más; después de haber publicado este tipo de información el Alcalde puede poner lo que quiera (es un decir, no vaya a ser que este palangana le tome en serio).

 

Las informaciones más interesante que se puede encontrar actualmente en el portal web en mención, son las fotografías que publican en el espacio “eventos” ya que se muestran los paisajes mendocinos entre otras vistas que motivan a la nostalgia a los huayachos que estamos fuera de nuestra querida tierra, provocando que las añoranzas afloren y broten los recuerdos de nuestras vivencias.

 

Señor Alcalde, de que manera podría yo, un humilde mendocino “simplón” y “shimshanga”, hacerle entender a usted y a ese su personal que administra la pagina web, que las leyes se han hecho para cumplirlas y que es necesario que publique la información pertinente para demostrar transparencia en su gestión edil; además debería considerar usted que todavía quedan en nuestro valle paisanos de armas tomar y de aquellos que tienen bien puesto eso que ponen las gallinas, y que podrían recurrir a los organismos judiciales tutelares para  interponerle una Acción de Cumplimiento, y nada les impediría que lo hagan ya que los asiste ese derecho; ahí si que tuviera usted que responder por su desacato a la autoridad y a la ley; como ve señor Alcalde yo no pretendo cuestionarle o inculcar ideas sanas a mis osados paisanos, solamente busco prevenirle y protegerle, nada más “eshito” quiero; ha “malaya” aquellos tiempos en que nuestro Frente de Defensa y nuestro aguerrido pueblo hacia temblar a nuestras autoridades.

 

Aprovecho la oportunidad para hacerle saber que en Mendoza se encuentra nuestro paisano Willy Vargas, un profesional que podría enseñarle a desarrollar proyectos sociales, es más, él solo y su equipo ya vienen ejecutando obras sociales dirigidas a la gente más pobre de nuestro valle, y he sabido que gente adinerada de Mendoza se han querido apuntar para ser beneficiados con este programa, malintencionados que fueron rechazados rotundamente por nuestro amigo Willy quien conoce muy bien el significado de necesidad y bienestar social; supongo que como usted y su comuna son personas inteligentes vienen impulsando y apoyando esta loable acción social emprendida por Willy.

 

QUE TAL PARTIDO: HISTORIA JUVENIL

QUE TAL PARTIDO: HISTORIA JUVENIL

Sentados en las escalinatas de la canchita de fulbito de la Guardia Civil (GC) que hacían de tribunas, luego de haber terminado un reñido partido de fulbito, descansaban los amigos Lucho “chichifri”, su hermano “el cholito”, Wilder “pato”, Omar “lomudo”, Calin “maduro”, Emito y Eddy García, el “chino Ruiz”, Percy Baca”, Shego “churrazco y nuestro infaltable amigo el “chory”;  los integrantes del equipo que ganaron estaban cobrando las apuestas a los que perdieron, y es que se había hecho costumbre jugar estas “apuestitas” todas las tardes después de salir del colegio, en esta “canchita” de fulbito de la GC. Estaban en eso de cobrar las apuestas cuando el “chory” dijo:

 

-         “Tay[1]” dañaos, aca uno se saca el ancho jugando por una “quina[2]”, mientras que en Chaupimonte todos los domingos juegan unos partidazos por un “lechón”, una “ollon”  de escabeche de gallina “pacla”  o un “cuisito” con sus papitas con maní.

 

No había terminado de hablar cuando Lucho se paro como un resorte y frotandose las manos preguntó:

 

-        ¿Franco lo que estás diciendo? ¿y cuanto hay que dar para inscribirnos?

-        “Ashito[3]” no más; es una miseria y además yo le conozco a don “moshvico[4]” quién organiza estos partidazos, podemos decirle que nos fíe si nos falta “guita[5]” –Dijo el Chory haciendo una señal de poco con las manos.

 

Motivados por los premios que mencionó el Chory, los amigos se pusieron de acuerdo para juntarse el domingo y partir rumbo a chaupi en busca de esos premios; de todos ellos se habían escogido los que mejor jugaban para conformar el equipo y los demás los acompañarían para hacerles “barra”.

 

Así llegó el domingo y los amigos comenzaron a juntarse de uno en uno; el Chory sería el guía de estos entrañables amigos ya que por conocer a la gente del caserío de Chaupimonte, él era el más indicado para negociar con los organizadores del campeonato relámpago y lograr que aceptarán al equipo de amigos para participar  en el mismo. Cerca al medio día el Chory salió de su casa con una mochila entre sus manos, dentro de ella llevaba sus implementos deportivos, no había almorzado por que según el con el equipazo de fulbito que estaba llevando de seguro se ganaba la fuente de escabeche de gallina o el cuy con papas y maní, y había que guardar estomago. Al pasar por la casa del “pato” soltó un silbido llamando a su “cumpa”; el pato contestó con otro silbido y salio presuroso:

-        “Hableste[6]” cumpita chory, ya estaste listo para ir a ganar ese escabechito y “llushpir” esa fuente – Dijo el pato quien traía en la mano una “jicra[7]” con sus implementos deportivos

-        Claro pe cumpita, ahorita nos vamos pa chaupi y les hacemos leñas a esos chaupimontinos, nuestro equipo juega “tizita” y le vamos a “cabrear” que da miedo a los chaupis – Contesto el chory.

 

Luego pasaron por la casa del lomudo, emito, Eddy y todos juntos se dirigieron a la plaza, lugar donde habían pactado para reunirse todos los amigos; no habían terminado de sentarse cuando por la esquina de la panadería de doña Ludy se veía venir al “chichifri” junto a su hermano “el cholito” y el churrasco, por la esquina del Lisandro apareció con su característico caminar pausado “el maduro”, éste “ñacashca” caminaba lento y “pausao”, tambaleando su cuerpo y cabeza de un lado para el otro y era fácil distinguirlo a la distancia cuando se aproximaba.  

 

Luego de haberse reunido todos, Lucho que era el más “shicracho[8]” de todos, comenzó a verificar si estaban todos los que conformarían el equipo, después de confirmar que estaban completos enrumbaron hacia Chaupimonte; por el camino el grupo de amigos iban contándose chistes y haciéndose bromas entre ellos, al pasar por el puente Leiva, todos ellos se aproximaron hacia el lado izquierdo del mismo, para ver a los “plateados” que atraídos por los desperdicios que dejaba el camión de la basura al arrojar su carga al río, nadaban atrevidamente dejando mostrar el brillo de sus escamas que reflejaba por efecto de ese sol radiante; de pronto Lucho salió corriendo hacia el camino que  conduce al mismo río, los demás miraban desde arriba atónitos sin entender lo que pasaba, vieron a Lucho lanzarse al agua sonriendo de manera triunfal y meter la mano como intentando agarrar algo, luego saco la mano del agua y levantándola para ver mejor lo que había cogido, con el rostro desilusionado dijo:

 

-       “Pucha mare” sólo era una lata de atún, yo pensé que era plata o algo “chevere[9]

 

Se dejó escuchar una carcajada de los amigos que observaban desde el puente, luego comprendieron que Lucho, al ver que algo brillaba en las aguas poco profundas, pensó que eran monedas o algo por el estilo; y no dejaba de tener razón en su actitud ya que se sabía que en oportunidades algunas personas habían encontrado monedas u otras cosas de valor que algún mendocino descuidado arrojaba a la basura, y que iba a parar al río que en esa época era el botadero de los desperdicios de la comunidad.

 

Así retomaron su camino y al llegar a Leiva se pararon ya que habían escuchado el ruido de un motor que venía por la carretera desde Mendoza; sonrieron alegres ya que según ellos ese sonido provenía de un carro el cual les llevaría hasta Chaupimonte; esperaron largo rato y ese carro no aparecía, pensaron que seguramente estaba “cuadrado” y retomaron su caminar; habían caminado unos cincuenta metros más o menos cuando el ruido de ese motor los hizo voltear, y grande fue su sorpresa cundo vieron que se trataba de un tractor.

 

Hicieron señas al conductor para que los subiera y éste accedió, todos se acomodaron como pudieron y la maquina emprendió la marcha; había transcurrido como un cuarto de hora desde que subieron al tractor y sólo habían avanzado algo de trescientos metros por lo que decidieron bajar y caminar.

 

-        Hay cumpita, hemos sido unos “bolsudos[10]” para subirnos al tractor, “toditito” mi “chuma[11]” “ta” que se mueve como alfeñique, si hubiéramos “caminao” ya hubieramos “llegao” –Dijo el Chory algo molesto por la lentitud de la maquina e indicando que el movimiento del tractor había provocado un bamboleo en su cabeza.

-        Si cumpita, a mi me ha hecho doler mi “sipo[12]” –Respondía el pato agarrándose ligeramente sus nalgas.

 

Una vez que llegaron los amigos al potrero de don Anaximandro Mori que había sido acondicionado como el “campo” de fútbol de Chaupimonte, entraron triunfales por la tranca que conduce al mismo, estos “llipinshos[13]” ya se creían campeones sin haber jugado y hasta creo que venían vivando; Chory y Lucho fueron directamente a don “moshvico” y le solicitaron que inscribiera al equipo de amigos:

 

-        Don “moshvico” cuanto hay que pagar para la inscripción de nuestro equipo –Pregunto el Chory

-        Hay cumpita y a ustedes quien les ha “invitao” –Contestó don “moshvico”

-        Miguel Grau y pancho Bologñesi  -Dijo el Chory enseñando un billete de mil intis y otro de cinco mil en cuyas caras se mostraba la imagen de estos héroes.

-        Pucha ahí si le cago don “vico” esos son más poderosos que “taita amito” –Dijo Lucho refiriéndose al poder del dinero.

-        Ve acá esta su hijo del “chichifri”, usted cumpita “vendraste[14]” a arbitrar no mas pue –Contestó don “moshvico” mirando a Lucho y haciendo referencia a que era hijo del arbitro por excelencia de la provincia.

-        Ya don “moshvico” como es, nos “vaste” a dejar jugar o le digo a mi papá que la otra semana no le contrate para la “cutipa” –Dijo el Chory amenazando a don “moshvico” de que si no los dejaba jugar este no sería contratado como peón para desyerbar la chacra del padre de este “surshique[15]”.

 

Es así como fueron aceptados y en realidad estos amigos se complementaban muy bien para el fulbito que hacían destrezas con la pelota; todos los chaupimontinos habían llegado a ver los partidos y es que era tradicional que los domingos las familias de ese caserío se concentraran en el “campo” de don “mando” Mori para disfrutar de una tarde deportiva y olvidarse por unas horas de las faenas cotidianas de la agricultura.

 

En el primer partido se enfrentaron las “escuadras” de Puquio y Naranjo, luego lo hizo Cucho y Convento, posterior fue Chaupimonte con “los amigos”, este último era el nombre con que habían bautizado al equipo del Chory y sus amigos. El equipo de los amigos fue el deleite de la tarde, recuerdo muy bien que las chaupimontinas que se encontraban jugando su partido de voleibol a un costado del “campo” de fulbito, dejaron de jugar y se acercaron a ver a estos ases del balompié, quienes habían adquirido su destreza gracias a que estos “vadulaques[16]” paraban todas las tardes jugando en la canchita de la GC.

 

El equipo de los amigos había ganado por goleada a todos sus rivales y estando a punto de recibir el lechón que era el  premio mayor, don “moshvico”, quien era un “piconazo[17]”, se acercó y dijo que las reglas habían cambiado, que teníamos que enfrentarnos nuevamente al equipo de Chaupimonte porque éste era el organizador del campeonato relámpago; no nos quedó otra y a regañadientes tuvimos que volver a nuestras posiciones dentro del campo de fulbito.

 

El equipo de Chaupimonte se habían reunido a un costado de la “cancha” y se podía observar a don “moshvico” hablar a los demás jugadores como si estaría arengándoles; el árbitro del encuentro era un vecino del caserío de Cucho que había jugado por ese lugar, estaba apunto de dar el pitazo inicial cuando se acercó a éste un morador de Chaupimonte y luego de hablarle por unos segundos al oído, tomó su lugar y dio inicio al último encuentro de la tarde y aca, el que ganaba se llevaba el premio.

 

Chory tenía la pelota y hábilmente hace un quiebre dejando parado a uno de los chaupimontinos, pasa el balompié a Lucho y este comienza a correr con él, atrás de éste va corriendo don “moshvico” y con un salto felino se arroja pierna en alto hacía el cuerpo de Lucho, éste último sale volando y cae al piso con un chichón en la “canilla”, todo el equipo de los amigos se acerca al árbitro a reclamarle por qué no había cobrado foul; terminado el incidente vuelve a reanudarse el partido y esta vez es “el maduro” quien tiene la pelota pero no por mucho tiempo ya que otra vez “moshvico” saltó encima de él y logro anotar su segundo chichón de la tarde. Lucho, molesto por los continuos fouls que venían cometiendo los chaupimontinos y por que el árbitro no cobraba, agarró la pelota y la metió bajo su polo.

 

-       No, no, no, así no es, no saben jugar limpio, don “moshvico” casi le “shaquea[18]” la canilla a varios de nosotros y el árbitro “bizco” no dice nada, si siguen así nos vamos –Dijo enfurecido Lucho quien era el más “shicracho” entre todos los amigos.

-        Jueguen no mas “mavaljes[19]” o tiene miedo, por un “planchazo” se asustan, parecen “roshas[20]” –Decía don “moshvico” tratando de justificar la tremenda “macheteada” que había propiciado esta tarde a cada uno de los amigos.

 

El partido se reanudo con el compromiso de que no volverían a agredir a los jugadores de “los amigos”, pero vano fueron las promesas por que igual los “convidaron” codazos, patadas, cabezazos, “lluquetazos[21]” y toda clase de golpes habidos y por haber; lo más indignante fue que el árbitro les cobró dos o tres penales que no existieron, todo con el propósito de que Chaupimonte se quedara con el premio.

 

Finalmente Chaupimonte se quedó con el lechón y Lucho que era otro “piconazo” y no le gustaba perder, no sabía como “sacarse el clavo”,  es así que yéndose a lavarse la cara en la quebrada que pasa por un costado del campo, y que a propósito era la que le servía de desagüe a la familia de don “mando” Mori (si no lo sabías Lucho, ahora ya lo sabes y a mi parecer eso conservó tu cutis terso y lo libro de las “shicras[22]” que ya daban cuenta de tu rostro), volvió con un pomo color miel que aún conservaba la etiqueta de un remedio para ganado vacuno, y que hábilmente Lucho había cerrado como si estaría nuevo, preguntó al Chory quien era ganadero en el grupo de chaupimontinos que reposaban al costado del campo, y éste último, apuntando con el dedo le señale a don “mando” Mori.

 

-       Señor “mando”, no “quiereste” comprar un remedio para su ganado –Dijo Lucho acercándose a don “mando” y mostrándole el frasco.

-        Hay cumpita este es justo lo que estaba necesitando para mi vaquita, ¿De donde lo hazte sacado? –Pregunto don “mando” interesado en comprarle el falso remedio

-       Mi papa tiene bastante y yo le “tirao” “estito”, si me “daste” veinte mil intis se lo vendo –Dijo Lucho.

-       Ya “ahorita” mismo le doy la plata –Repitió don “mando”.

 

Los chaupimontinos se habían acercado a mirar el remedio que Lucho estaba vendiendo y alguno de ellos decían también querer comprárselo, por lo que don mando sacó rápidamente dos billetes de diez mil intis de su bolsillo y se le acercó a Lucho quién sonreía de oreja a oreja; estando a punto de entregar los dos billetes cuando don “mando” retiró levemente la mano y preguntó.

 

-       ¿Pero como es la dosis, cuanto hay que darlo al “ganao”?

-       Facilito no mas don “mando”, usted le da una cucharadita por cada setenta arrobas –Contestó Lucho, mientras estiraba los brazos para recibir los billetes.

 

Todos los chaupimontinos que observaban a Lucho se miraron a los ojos y comenzaron a reírse a carcajadas, Lucho volteó la mirada hacia el Chory y dijo: ¿Qué?, tratando de entender a que se debía las risas.

 

-         “Tabaste[23]” tan bien cumpita hasta que la fregaste diciendo una cucharadita por cada 70 arrobas, no “sabeste” que cada arroba tiene 11 kilos y medio y nunca se ha visto un toro de 70 arrobas “so burro” –Dijo el Chory a Lucho quien recién comprendió las burlas

 

Si Lucho no hubiera dicho tal burrada, de seguro vendía su falso remedio, pero esa tarde estos amigos regresaron sin un sólo Inti en sus bolsillos, adoloridos y con más de un chichón en sus cuerpos; el Chory se quedó ya que su abuela se encontraba entre la muchedumbre y compadecida por que su nieto no había ganado ese picante de cuy, le ofreció preparárselo y además este “llipinsho” tenía una motocicleta con la cual más tarde regresaría a Mendoza.

 

Ya de regreso en Mendoza, cuando el Chory descansaba apacible en su cama, recuperándome de los golpes que había recibido en ese partido de fulbito, cerca de las 7 de la noche llegaron a su casa el maduro con el Lucho para pedirle cebollas, él preguntó para que era y le contestaron que estaban preparando un gallo “pacla[24]” en la casa de Lucho, y que por eso estaban pidiendo colaboración a todos los que habían jugado; esta respuesta confundió al Chory por lo que preguntó:

 

-       ¿Gallo pacla? ¿Y de donde lo sacaron si perdimos en el partido?

-        Mira cumpita usted “creeste” en Dios –Preguntó Lucho

-       Claro pue cumpa  -Contestó el Chory

-        Ya, “mireste” ve, Diosito es bien bueno porque mientras veníamos caminando a Mendoza, en la última casita de la carretera a la salida de Chaupi, se nos cruzó ese gallo y como estábamos recontra “asaos” y “piconazos”, lo correteamos hasta agarrarlo –Dijo Lucho

-       Si, y ese rato el  “shapingo[25]” se nos metió y nos hizo ver al gallito en una “cashque[26]” adornado con cebollita, zanahoria y lechuguita –Dijo el maduro

-        Además este gallo es chaupimontino y tiene que pagar por todos los chichones que nos han hecho sus paisanos, este “pacla” se está sacrificar para curar nuestras heridas –Agregó Lucho

 

Bueno el Chory, todo inocente, creyó en las palabras de sus amigos y se dirigió a la cocina de su casa a sacar un par de cebollas; estaba por salir con los tubérculos cuando fue interceptado por su madre.

 

-        ¿Qué haces metido en la cocina?, ¿Y qué estas sacando? –Preguntó la madre

-        Nada viejita, he venido a sacar un par de cebollas para hacer un experimento con mis amigos –Contestó el Chory

-        ¿Que experimento? –Preguntó la madre de éste

-        Nada, nada mamita linda, te acuerdas de esa hembrita que te conté de quién estaba “templao[27]”, ya pué me han dicho que si me sobo dos cebollas en mi cuerpo y me dejo ver por ella, me va a querer como si le hubiera “pusangueado” –Contestó el Chory

-        Anda “mentecato[28]”, “dejeste” de hablar sonseras y “digameste” la verdad –Increpó la madre

-       Por la “chumita[29]” mamita, tu sabes que estoy “templao” como panza de burro muerto –Dijo el Chory a su madre mientras llevaba el dedo pulgar hacía la boca para hacer la señal de juramento.

-        Ah ya, “tieneste” razón yo también he escuchado esa creencia, pero no es en el cuerpo sino en los ojos, a ver “sobestelo” en mi delante para que le haga caso esa “tiluma[30]” -Dijo la madre del Chory mientras colocaba sus brazos en la cintura esperando que este “mentecato” se frotara los  ojos con esos tubérculos.

 

La madre del Chory dejó que éste se frotara los ojos con las cebollas y sólo lo detuvo cuando éste no paraba de llorar por efecto de estos tubérculos.

 

-         Ya “vadulaque”, ahora si me “vaste” a contar la verdad –Preguntó la madre del Chory

-         Si mamita linda, “asu mare” arde que da miedo mi ojo, “echeleste” más agüita –Suplicaba el Chory frotándose frenéticamente los ojos

-        Ahora si le cuento la purita franqueza, lo que pasa es que yo y mis amigos  jugamos un partido en Chaupi y hemos ganado un gallo pacla y queremos prepararlo en la casa del Lucho –Contestó el Chory

-        “Vayaste a ver” estos sinvergüenzas, ese es el gallo que se le ha perdido en la tarde a mi cuma Luzdina, ese es su gallo con el que saca raza so “grajiento[31]”, que vergüenza que va a pensar si le digo que tu y tus amigos se lo han robado –Dijo la madre del Chory dejando ver su contrariedad.

-       No mamita, yo no he sido y a mi amigo Lucho lo ha regalado Diosito ese gallo, además mi tía Luzdina  tiene bastante y es bien tacaña prefiere que “la peste” lo mate a sus gallinas antes que comerlas –Contestó el Chory

-      Cuidadito “vayaste” a comer ni su pluma de ese gallo robado, sino “taita amito[32]” le va a castigar y se “vaste” a atorar –Contestó la madre del Chory.

 

Mientras esto ocurría, Lucho y maduro esperaban en la puerta de mi casa, el Chory salió luego con un par de cebollas que hábilmente había sustraído de la despensa de la cocina, y se los entregó a estos dos “vadulaques” indicándoles que no podía ir con ellos a disfrutar de ese suculento “gallo pacla colorao”.

 

Esta fue una de las muchas palomilladas que el Chory paso junto a sus entrañables amigos mendocinos, y de esta historia sólo recuerdo que la tía Luzdina llegó llorando a la casa del Chory por que se había perdido su gallo “pacla colorao” con el cual sacaba raza, y que este “shapingo” agachó la cabeza mientras su madre lo miraba disimuladamente, y a manera de consolar a doña Luzdina le dijo:

 

-        Cumita, seguro se lo ha llevado el huayhuashillo[33], o “derrepente” ha sido un grupo de huayhuashillos –Dijo la madre del Chory mirándole con un rostro desencajado por la vergüenza y la cólera que en ese momento sentía.

 

Por lo demás me queda decirlos que cuando me encontraba con alguno de estos amigos y recordábamos a manera de anécdota, algunos de los que participaron en el secuestro y sacrificio del animal pronunciaban aquellas sabias palabras: “El que no ha robado una gallina en su época de colegial para prepararse un suculento caldo o un sabroso escabeche que tire la primera piedra”

 

Nota: Un tributo por la amistad mendocina y por aquellos momentos de disfrute y gozo bajo el cielo azul del otrora apacible y mágico valle del guayabamba; una remembranza por aquellos amigos que hoy lejos de ese fructífero valle, triunfan en tierras extrañas llenas de desafíos y obstáculos. Para dos grandes amigos, Lucho y El Cholito que hoy han cambiado el hablar cantado del huayacho por el catalán o alguna otra lengua romance española.

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Tay.- Es una expresión despectiva, algo así como cochino

[2] Quina.- Se refería a 500 Intis lo que hoy equivale a 50 céntimos de Nuevo Sol.

[3] Ashito.- Relativo al tamaño o cantidad y era pronunciado por los huayachos cuando se referían a pequeño o poco

[4] Moshvico.- Diminutivo del nombre Moisés Víctor

[5] Guita.- Dinero

[6] Hableste.- Hable usted

[7] Jicra.- Especie de bolso tejido a base de rafia o soguilla hecha de la penca del maguey

[8] Shicracho.- Viejo, con arrugas en el rostro

[9] Chevere.- Bonito, hermoso

[10] Bolsudo.- Opa, Gafo, Sonso

[11] Chuma.- Cabeza

[12] Sipo.- Trasero, posadera, poto

[13] Llipinshos.- Palomillas (creo), sino preguntele a la miss Amelia, ella sabrá explicarles lo que significa

[14] Vendraste.- Vendra usted

[15] Sursique.- Persona delgada, desnalgado.

[16] Vadulaques.- Que para en la calle, vago

[17] Piconazo.- Picón, que no le gusta perder

[18] Shaquea.- Quiebra, astillar

[19] Mavalges.- inutiles

[20] Roshas.- Afeminados, “rosquete”

[21] Lluquetazos.- Izquierdazos

[22] Shicras.- Arrugas

[23] Tabaste.- Estabas

[24] Pacla.- Gallo o gallina grande

[25] Shapingo.- Demonio

[26] Cashque.- Olla de barro

[27] Templao.- Enamorado

[28] Mentecato.- Mentiroso

[29] Chumita.- Era la manera de jurar de la juventud mendocina

[30] Tiluma.- Lantosa

[31] Grajiento.- Igual a sinvergüenza

[32] Tayta amito.- Dios

[33] Huayhuashillo.- Especie de comadreja que se alimenta de las aves de corral